Invierno crudo a la vista

MIENTRAS WASHINGTON Y BAGDAD se preparan para lanzar una ofensiva en Mosul, las organizaciones humanitarias advierten sobre el invierno crudo que enfrentan cientos de miles de iraquíes que serán obligados a huir de la ciudad controlada por el grupo combatiente Estado Islámico (EI).

A finales de septiembre, funcionarios de Estados Unidos e Irak anunciaron la adición de 600 soldados estadounidenses para ayudar a las fuerzas iraquíes que se alistan para avanzar hacia la segunda ciudad más grande del país, en una operación que se espera que empiece en octubre. Mosul es el premio más grande que le queda al EI después de una serie de derrotas en su califato autoproclamado en Irak y Siria.

“Básicamente, un millón de personas serán desplazadas, de las cuales 700 000 requerirán de ayuda humanitaria. La tarea frente a nosotros es muy, my dura. Nos está provocando noches sin sueño a mí y mi equipo”, dice Aleksandar Milutinovic, director en Irak del Comité Internacional de Rescate (CIR), a Newsweek sobre el escenario que enfrentan los grupos de ayuda.

“Mucha gente huirá con solo sus ropas a las espaldas y sus documentos en los bolsillos. Es una situación grave. Trabajamos día y noche para prepararnos lo mejor que podamos”, continúa Milutinovic. Al momento, el CIR tiene la capacidad de apoyar a solo 60 000 personas en una crisis que posiblemente dure por lo menos seis meses, añade.

Las fuerzas iraquíes, apoyadas por fuerza aérea de Estados Unidos, se han acercado a Mosul al retomar poblados y ciudades clave controlados por el Estado Islámico en el gobierno de Nínive, alrededor de Mosul, lo cual ya ha provocado que una cantidad significativa de personas huya de sus hogares. Los grupos de ayuda calculan que 126 000 personas ya han sido desplazadas en el corredor de Mosul, el cual se extiende desde la provincia norteña de Saladino hasta Tikrit y Mosul. Las fuerzas de Estados Unidos e Irak han planeado que la ofensiva se realice después del incapacitante calor veraniego de Irak, una decisión que beneficiará la operación, pero hará la vida extremadamente dura para quienes huyen.

“Con el invierno acercándose, el sistema de salud se verá rebasado porque muchísima gente llegará a las instalaciones de salud con problemas respiratorios”, dice Milutinovic. “Esperamos que haya un aumento de enfermedades respiratorias, especialmente en niños, a causa del clima frío, por lo que requeriremos de más médicos y más fármacos”.

Milutinovic advierte que la comunidad internacional solo ha prometido la mitad de lo que requiere el CIR, las agencias de la ONU y otros grupos de ayuda, los cuales han solicitado 284 millones de dólares para ayuda humanitaria. Los donadores más grandes hasta ahora son la Unión Europea, el Reino Unido y miembros de la coalición encabezada por Estados Unidos, como Dinamarca.

Se están suministrando tiendas, cobijas, calentadores, agua y servicios sanitarios para quienes se espera que huyan de Mosul. Las mezquitas, escuelas y edificios inacabados en la región más amplia de Mosul están siendo destinados como refugios, pero, sin más fondos, no habrá recursos suficientes para todos los necesitados, añade Milutinovic.

“Necesitamos dinero —dice—, porque si no trabajamos juntos, si no hacemos un buen trabajo, si la gente sufre, habrá más problemas en el futuro”.

Publicado en cooperación con Newsweek / Published in cooperation with Newsweek