La pobreza extrema tiene desamparados a 385 millones de niños

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) junto al Banco Mundial se han comprometido en erradicar para el año 2030 la pobreza extrema en la que vivían 767 millones de personas en el 2013. Aunque datos expuestos por el BM han dado cuenta de una disminución de quienes viven con menos de 1.90 dólares al día, un reporte dado a conocer hoy por ambas organizaciones muestra cómo los niños son el sector más vulnerable con más del doble de probabilidades que los adultos de vivir en precariedad, ante lo cual los organismo han urgido medidas inmediatas.

En el análisis “Erradicar la pobreza extrema: la situación de los niños”, publicado por el Grupo del Banco Mundial y UNICEF, se revela que en 2013 un 19.5 por ciento de los niños de los países en desarrollo vivían en hogares que salían adelante con sólo 1.90 dólares al día o incluso menos por persona, en comparación a solo un 9.2 por ciento de los adultos. Esto implica que en todo el mundo, casi 385 millones de niños vivan en situación de pobreza extrema.

Los mismas cifras revelan cómo los niños más pequeños están en mayor peligro de vivir en esta situación con más de una quinta parte de ellos, menores de cinco años, viviendo en hogares extremadamente pobres en los países en desarrollo.

“Los niños no solo tienen más probabilidades de vivir en situación de pobreza extrema, sino que además son los más perjudicados por sus efectos. Son los peor parados de los peor parados; y la situación de los más pequeños es aún peor, porque las privaciones de las que son víctimas afectan al desarrollo de sus cuerpos y sus mentes”, dijo Anthony Lake, Director Ejecutivo de UNICEF, al presentar el reporte.

Lake dijo que “resulta chocante” que la mitad de todos los niños del África Subsahariana y uno de cada cinco niños de los países en desarrollo estén creciendo en situación de pobreza extrema. “Esto no solo limita sus futuros, sino que arrastra también a las sociedades a las que pertenecen”, lamentó.

En su análisis, el Banco Mundial y Unicef explican que los niños que crecen en la pobreza extrema requieren de una atención especial ya que se ven profundamente afectados de maneras muy diferentes a las que están expuestos los adultos y es casi seguro que se pierdan de un buen comienzo en la vida.

Las consecuencias de una nutrición inadecuada, de la falta de estimulación temprana y de aprendizaje, y la exposición al estrés conducen a los menores a un desarrollo atrofiado, a desarrollar bajos niveles en las habilidades que requerirán para su vida futura y el trabajo, una productividad limitada como adultos, y a la transmisión de la pobreza de generación en generación.

Es por ello que los investigadores de ambos organismos han unido sus fuerzas para llevar a cabo un estudio de primer de su tipo de cuántos niños viven en hogares extremadamente pobres y dónde exactamente están ubicados. “Junto a los indicadores sobre el acceso a la educación, salud y saneamiento, esta información será útil para los gobiernos y todos los socios que trabajan para mejorar la vida de algunos de los niños y familias más pobres del planeta”, plantea el informe.

“El gran número de niños en situación de pobreza extrema pone de manifiesto la necesidad real de invertir específicamente en los primeros años: en servicios como atención prenatal para madres embarazadas, programas para el desarrollo en la primera infancia, escolarización de calidad, agua limpia, saneamiento adecuado y atención médica universal”, explicó Ana Revenga, directora superior del Departamento de Prácticas Mundiales de Reducción de la Pobreza y Promoción de la Equidad del Grupo Banco Mundial.

Revenga dijo que la única forma de romper el ciclo de pobreza intergeneracional que está tan extendido en la actualidad es mejorar esos servicios y garantizar que los niños de hoy puedan tener acceso a oportunidades laborales de calidad cuando les llegue el momento.

LAS REGIONES MÁS POBRES

La estimación global de la pobreza infantil extrema está basada en datos de 89 países, lo que representa el 83 por ciento de la población del mundo en desarrollo.

África Subsahariana registra las mayores tasas de niños que viven en situación de pobreza extrema, algo inferiores al 50 por ciento, así como el porcentaje más alto de los niños más pobres de todo el mundo, superior al 50 por ciento.

En tanto, Asia Meridional cuenta con el segundo porcentaje más alto, cerca de un 36 por ciento. Tan solo en la India vive más del 30 por ciento de los niños en situación de pobreza extrema. Las mismas cifras indican que al menos cuatro de cada cinco niños que viven en situación de pobreza extrema se encuentran en zonas rurales.

Asimismo, el informe revela que, incluso en umbrales más altos, la pobreza sigue afectando a los niños desproporcionadamente. Alrededor de un 45 por ciento de ellos vive en hogares que subsisten con menos de 3.10 dólares al día por persona, en comparación a casi un 27 por ciento de adultos.

Es por ello que Unicef y el Grupo del Banco Mundial están apelando a los gobiernos para que evalúen de forma rutinaria la pobreza infantil a nivel nacional y subnacional y se centren en los niños y en planes para la reducción de la pobreza nacional como parte de los esfuerzos destinados a erradicar la pobreza extrema antes de 2030.

Las organizaciones también han exhortado a fortalecer los sistemas de protección social adaptados a los niños, tales como los programas de transferencia de efectivo que ayudan directamente a las familias pobres a financiar los alimentos, la atención médica, la educación y otros servicios que protegen a los niños del impacto de la pobreza y aumentan sus posibilidades de romper el ciclo en sus propias vidas.

De igual forma han pedido dar prioridad a las inversiones en educación, salud, agua limpia, saneamiento e infraestructuras que beneficien a los niños más pobres, así como aquellas que ayuden a prevenir una recaída en la pobreza después de contratiempos como sequías, enfermedades o inestabilidades económicas.