Colombia dice ‘no’ al acuerdo de paz con las FARC

por Alina Dieste/AFP

34.9 millones de colombianos fueron
convocados a pronunciarse sobre el pacto firmado el 26 de septiembre entre las
Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el gobierno de Juan Manuel
Santos, en una jornada que transcurrió con tranquilidad.

Según los resultados, tras 98.8% de los
resultados, triunfará el voto negativo a la pregunta: “¿Apoya usted el
acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz
estable y duradera?”.

De acuerdo con los especialistas, fue determinante el voto en las grandes ciudades para que ganara la negativa al acuerdo de paz.

“La paz es el camino”, dijo
Santos al votar en el centro de Bogotá. “Todos los colombianos debemos ser
protagonistas de este cambio histórico”, enfatizó sobre esta votación no
obligatoria.

“Voté por el ‘sí’ porque creo que
tenemos que mirar, no hacia los que hicieron el mal, sino a todos los
campesinos y a toda nuestra población pobre que ha sufrido muchísimo”,
dijo a la AFP Consuelo Ballesteros,
una consultora de 59 años.

Los últimos sondeos daban ganador al ‘sí’,
con 20% de adhesiones frente al ‘no’, apoyado por el ex presidente Álvaro Uribe
(2002-2010).

“La paz es ilusionante, los textos de
La Habana decepcionantes”, dijo el ex mandatario y actual senador, para
quien el acuerdo otorga impunidad a los rebeldes y encamina al país hacia el
“castrochavismo” de Cuba y Venezuela.

José Gómez, un pensionado de 70 años, votó
convencido el ‘no’: “Es absurdo premiar a unos criminales narcoasesinos
que han hecho al país un desastre”, dijo.

Los colombianos, entre ellos la ex candidata
presidencial Ingrid Betancourt, rehén de las FARC durante seis años, también
votaron en el exterior, donde la jornada electoral finalizó ya en 39 países.

“Ofrecemos perdón”

“Hay quienes arriesgan todo por
continuar la guerra. Y esto hiere el alma”, dijo el papa Francisco al
saludar el acuerdo con las FARC, apoyado por famosos desde Shakira, Juanes y
Carlos Vives, hasta Carlos El Pibe Valderrama y el actor colombo-estadounidense
John Leguízamo.

El pacto, de 297 páginas, se encamina a
terminar el principal y más antiguo conflicto armado de América, un complejo
entramado de violencia entre guerrillas, paramilitares y agentes estatales, con
saldo de 260 mil muertos y 6.9 millones de desplazados.

“Colombia se lo juega todo en este
plebiscito, en lo social, en lo económico y en lo político”, dijo a la AFP Jorge Restrepo, director del centro
de análisis Cerac.

La profesora Arlene Tickner, de la
Universidad del Rosario, dijo que cualquiera sea el resultado, “la
voluntad de paz entre las partes es muy fuerte y el apoyo de la comunidad
internacional también”, con lo cual de alguna forma se buscará implementar
lo acordado.

Si se aprueba el acuerdo, las FARC
ingresarán a la política legal. Sus 5 mil 765 combatientes, según cifras de la
guerrilla, deberán concentrarse en 27 sitios para su desarme y posterior
reinserción a la vida civil, un proceso de seis meses que será supervisado por
las Naciones Unidas.

Los colombianos dicen estar hartos de la
guerra, pero muchos rechazan hacer concesiones a las FARC, que marcaron la
historia reciente con masacres, secuestros, extorsiones y desapariciones
forzadas.

“Sabemos que hemos cometido errores,
ofrecemos perdón a toda Colombia”, indicó este domingo el grupo rebelde en
su cuenta en Twitter, asegurando querer ahora “construir juntos un país en
paz”.

Sería lastimoso

“La guerrilla comenzó la destrucción
de armamento artesanal ayer, ha ofrecido un inventario de bienes para reparar,
ha pedido perdón. Sería lastimoso que eso se frustrara”, señaló al votar
Humberto de la Calle, jefe negociador del gobierno con las FARC, enumerando los
gestos de los rebeldes como muestra de su compromiso con lo acordado.

El experto en temas de guerra de la
Universidad de la Sabana, Carlos Alfonso Velásquez, destacó la decisión de
destinar “recursos de guerra” para indemnizar a las víctimas.
“Es un paso en la dirección correcta”, dijo a la AFP.

Luego del pedido de perdón del líder de las
FARC, Rodrigo Londoño Timochenko,
durante la firma del pacto en Cartagena, víctimas y victimarios se abrazaron en
La Chinita, noroeste de Colombia.

“Si lo que están pidiendo está en su
corazón, bienvenido sea”, dijo a AFP Dylgna Gutiérrez, hija de la
organizadora de una verbena que hace 22 años terminó allí con 35 muertos a
manos de las FARC. “El olor a sangre no nos dejaba”, aseguró el
viernes.

Tras la desmovilización de los
paramilitares hace una década, Colombia debe aún acordar la paz con el
guevarista Ejército de Liberación Nacional (ELN), con unos mil 500 miembros
armados y nacido en 1964 al igual que las FARC.

“Seguimos cumpliendo el cese
unilateral”, indicó la guerrilla, que declaró una tregua hasta el
miércoles para favorecer el desarrollo del plebiscito.

El ELN tiene al menos tres rehenes, según
el gobierno, que exige su liberación para instalar un diálogo formal.