Las carreteras
en México se han vuelto peligrosas por la inseguridad que se vive: secuestros,
balaceras, emboscadas, quema de autobuses. Y son estos últimos los que han
decidido poner un alto en los tramos más riesgosos.
Apenas el
jueves pasado las empresas ETN y primera
Plus publicaron en sus redes sociales el anuncio de la suspensión de sus rutas
en Michoacán, afirmando que esto se debe a “actividades hostiles” y por “falta
de garantías y seguridad” en esos tramos carreteros.
Y no son las
únicas, en total ocho empresas de autobuses en México consideran que Michoacán
y sus alrededores es en estos momentos el área más peligrosa de transitar para
sus pasajeros, para sus operadores y para sus unidades, así que han tomado la
decisión de suspender las corridas desde y hacia este estado de la república.
Sin embargo, este sábado 1 de octubre, Arcadio Méndez Hurtado, presidente de la Cámara Nacional de Autotransporte de Pasaje y Turismo, anunció la reanudación de las corridas hacia y desde Michoacán, pues no quieren afectar a los pasajeros, aunque siguen sin confiar en que las autoridades correspondientes les garanticen la seguridad de sus autobuses.
Sólo en los
últimos dos años se han secuestrado 2 mil 400 camiones. Los empresarios exigen
al Gobierno estatal y federal que colabore para que se cumpla la ley. Que haya
alguna forma de salvaguardar los viajes en autobús en todo el país.
De acuerdo con
cifras publicadas por el diario español El
País, sólo entre octubre de 2014 a julio de 2016, fueron tomados
ilegalmente 2 mil 414 autobuses, en su mayoría en Guerrero, Estado de México,
Oaxaca, Michoacán y Veracruz.
Un estudio
presentado por los empresarios de autobuses dice que el tiempo medio de
secuestro es de 10 días y las pérdidas que se han sumado en estos dos años alcanzaron
270 millones de pesos. Una cifra que se suma a otros 300 millones de pesos si
se considera la inversión que se tiene parada.
Y el informe
sigue, pues a estos números hay que agregar el impacto de las pedradas y el
vandalismo que sufren los vehículos cuando quedan en manos de los normalistas,
indicaron.
“Las
autoridades observan, pero no intervienen; es gravísimo”, señaló un empresario
del sector a El País.
Con las
recientes manifestaciones en contra de la Reforma Educativa la situación ha
empeorado, especialmente en la región michoacana, los normalistas “han llegado
a tener retenidos 200 vehículos de todo tipo”, denunció Arcadio Méndez
Hurtado.