Hoy se celebra en todo el mundo el día sin auto, y coincide con el
cierre de la Semana de Movilidad de la Unión Europea, que reúne a 2 mil 403
ciudades como participantes del compromiso ecológico internacional.
En la década de
1990 algunas ciudades comenzaron a promover que la gente dejara sus vehículos
en casa al menos un día al año: el 22 de septiembre. La iniciativa nace para bajarle
al uso del automóvil, al ver que aumentada peligrosamente la cantidad de
vehículos circulando, con la correspondiente emisión de contaminantes y el daño
al medio ambiente.
El automóvil es el vehículo
que más energía de tracción consume; el doble y, en ocasiones, cuatro veces la que
requieren los transportes de uso colectivo. Además, es el tipo de vehículo que
más superficie ocupa en los asentamientos urbanos; 30% de las ciudades se va en
el espacio que requiere para una circulación fluida –muchas veces fallida– y las
áreas destinadas para estacionarlos. La cereza en el pastel: son los
principales responsables de los accidentes de tránsito.
En México elDía Mundial sin Autotiene sus precedentes por
parte de organizaciones ciudadanas en la Ciudad de México, Guadalajara y
Torreón; fue hasta 2014 que de manera oficial se sumó la capital del país.
El Día Sin Auto pretende que la población opte
por otros medios de transporte; bicicleta, colectivos, caminar, invitación que
se abre a 31 millones 924 mil 863 hogares mexicanos que disponen de al menos un
automóvil o camioneta, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Intercensal
2015.
Las intenciones son buenas, nadie lo pone en
duda, lo que es ineficiente es el transporte colectivo y las pobres condiciones
de seguridad para los valientes que eligen la bicicleta para transportarse.