Tiene
un talento especial para realizar representaciones realistas y precisas de las
ciudades. Stephen Wiltshire es un artista con el síndrome del sabio; su
desarrollada memoria visual captura imágenes complejas, hasta los más sutiles
detalles, para luego reproducir lo que vio en superficies de gran formato, y
dejar la imagen terminada en blanco y negro.
Nació en
Londres en 1974, de muy pequeño fue diagnosticado con autismo; vivía dentro de
su mundo particular. Habló hasta los cinco años, se valió del
dibujo y la pintura para comunicarse; primero fueron árboles, después coches y
más tarde lo que sería su gran pasión: los edificios.
La imagen emblemática de Wiltshire es sentado en un banco, frente a un
amplio lienzo blanco, muy blanco, con audífonos y un marcador negro en la mano.
Así pasa las horas en su tarea de plasmar lo que trae en la mente, y que entró
por sus ojos. Es capaz de reproducir panorámicas de una ciudad después de
haberle echado un vistazo de 20 minutos.
Su
trabajo en Singapur, por ejemplo, comenzó con un paseo en helicóptero junto a
su inseparable hermana Anette, que duró menos de una hora. Luego instaló su
material de dibujo en un centro comercial de la concurrida avenida Orchard,
donde se exponían 18 de sus trabajos, y ahí permaneció durante cinco días, en
jornadas de siete horas con apenas 50
minutos para comer, hasta ver completa hasta el mínimo detalle la reproducción
de la bahía.
La
exactitud arquitectónica de Wiltshire asombra a todo el mundo; el famoso
neurólogo Olivier Sacks destacó “la capacidad que tiene Wiltshire para plasmar el carácter
de los edificios a los
que da voz con sus dibujos”.
En
2006 el príncipe Carlos de Inglaterra le entregó la condecoración como Miembro
de la Orden del Imperio Británico por su labor a favor del arte.
Las
panorámicas de Wiltshire han dado la vuelta al mundo: Tokio, Nueva York, Londres,
San Francisco, Madrid, París o Roma son algunos de sus trabajos más conocidos.
Ahora es el turno de México; el artista volará sobre la capital del país en
helicóptero, y tendrá del 24 al 28 de octubre para mostrar a los mexicanos, y
al mundo, lo que vio desde el aire.