Una mujer normal que empezó a delirar

En el Hospital para Enfermos Mentales y Epilépticos de
Frankfurt, Alemania, hace 115
años ingresó una mujer llamada Auguste Deter, de apenas un poco más de medio
siglo de edad. El médico que la atendió era Alois Alzheimer, sin saberlo, ambos
fueron los protagonistas del primer caso documentado de la enfermedad
neurodegenerativa más famosa de la actualidad, el Alzheimer, cuyo Día
Internacional se celebra hoy.

Alois Alzheimer elaboró la historia de la paciente y
se dio cuenta de que no había antecedentes familiares de alcoholismo o
trastornos mentales, ni la remota posibilidad de infección sifilítica, y sin
enfermedades graves anteriores. Auguste Deter era, hasta comienzos de 1901, una
mujer normal, luego comenzó a delirar, imaginó que su marido la engañaba con
una vecina, rompía cosas, cometía errores al cocinar, sufría episodios de
terror imaginando que fallecía.

Al médico le pareció importante la evolución de la
enfermedad, y permaneció atento al caso de la señora Deter. Cuando ella murió
en 1906, después de casi un año de apagamiento progresivo, Alzheimer pidió que
le fueran enviados todos los registros médicos y el cerebro de la fallecida.
Seis meses después, en una reunión de psiquiatras celebrada en Tübingen,
ofreció una conferencia que se puede considerar histórica: Una nueva enfermedad grave característica de
la corteza cerebral.

A través del caso de Auguste Deter, el psiquiatra fue
capaz de elaborar un completo catálogo de los síntomas de un padecimiento neurodegenerativo
que afecta sobre todo a las personas mayores de 65 años. El minucioso historial
clínico elaborado por Alzheimer estuvo perdido hasta 1995. Los doctores Konrad
Maurer, Stephan Volk y Hector Gerbaldo lo hallaron en uno de los sótanos del
centro en el que el psiquiatra había conocido a Auguste Deter; cientos de
anotaciones, transcripciones de diálogos y varias fotografías.

El doctor Alzheimer no dio una definición concreta de
la enfermedad que hoy lleva su nombre, aunque sí ofreció una descripción
detallada del tipo de un mal que afectaba –hasta 2015– a 47.5 millones de
personas en el mundo, según las estimaciones de la Primera Conferencia
Ministerial de la OMS.