Twitter flexibiliza –pero no mucho– el límite de caracteres en sus
mensajes a partir de hoy 19 de septiembre; la red social informa que ya no van
a contar los espacios que ocupan los archivos adjuntos.
Es decir, ganan por ahí algunas palabras para comunicarse; los elementos
extra en un tuit como fotos, videos o encuestas ya no descontarán caracteres
disponibles para un texto. Además, ya no va a contar una cita de otro tuit, o
un nombre de usuario cuando un tuit sea respuesta. Sin embargo, la red social sigue
contabilizando los enlaces que se incluyen en los tuits.
Otra de las novedades que anuncia la red es que los usuarios ya no
tienen que añadir un punto delante del nombre del perfil de otra persona, con
el fin de que el mensaje llegue a todos los seguidores, y se puede retuitear
contenidos propios para estar seguros de que los mensajes no se pierdan.
La verdad sea dicha, lo que
Twitter busca es atraer usuarios, fuera del grupo de celebridades, periodistas
y políticos que conforman su universo actual. En datos duros, el número mensual
de usuarios activos alcanzó 313 millones, un tres por ciento más que un año
atrás y superando levemente los 310 millones del trimestre anterior.
Por años, desde que
Twitter arribó al mundo en 2006, se desarrollaron cualquier cantidad de teorías
que hablaban –y aún lo hacen– de los beneficios de tener un límite de 140
caracteres para decir lo que haya qué decir.
Y lo sostienen, porque a
pesar de la ampliación, lo que la red anunció proclama: “¡Diga más con sus 140
caracteres! Fotos, videos, GIF, preguntas y citas ya no serán contabilizadas”. Twitter no
ha dado beneficios todavía, lo que sí sucedió, y es evidente a todas luces, es
que incrementó notoriamente sus recursos de marketing.