Kathy Pérez Rivas y Andrea Nohemí Chávez Galván
siguen siendo heridas abiertas. Casi cuatro años después de sus homicidios, no
existe una sentencia judicial en ninguno de los dos casos y, por lo tanto,
tampoco se ha dado una reparación del daño conforme a la ley.
Un laberinto de detalles procesales,
modificaciones legales y cinco amparos ha impedido que dos jóvenes, apodados
“El Kuran” y “El Koga” y que presuntamente confesaron los homicidios de las
estudiantes, sean sentenciados.
Además, las muertes de las jovencitas, de 22 y 17
años de edad, no están siendo juzgadas bajo la agravante de feminicidio porque,
desde el punto de vista de los jueces, no cumplen ninguno de los tres supuestos
previstos en el artículo 113 del Código Penal del Estado: que la víctima presente signos de violencia sexual, se le hayan infligido lesiones infamantes, degradantes o mutilaciones,
previas a la privación de la vida o haya sido incomunicada en cualquier momento previo a su
fallecimiento.
Los
antecedentes
El 27 de julio de 2012 se reportó la desaparición
de Andrea Nohemí. La tarjeta con su rostro y sus datos se volvió un estandarte
en la búsqueda de personas desaparecidas y de la lucha contra la violencia de
género en Aguascalientes. Hasta noviembre, no se sabía nada de ella.
El 8 de noviembre de 2012 se registró el
homicidio de Kathy. El 14 de noviembre, el entonces Procurador General de Justicia de Aguascalientes, Felipe Muñoz
Vázquez, anunció la detención de dos jóvenes. Según Muñoz, los detenidos no
solo confesaron el homicidio de la estudiante de enfermería, sino también el de
la joven Chávez Galván, cuyos restos ayudaron a localizar.
El 19 de diciembre, el Juez
Sexto Penal dictó auto de formal prisión a los jóvenes por el delito de
homicidio doloso calificado con ventaja, alevosía y traición en agravio de
Andrea Nohemí. Un día después, la Jueza Segundo Penal les dictó otro,
acusándolos de robo calificado y homicidio doloso cometido por motivo de robo
en agravio de Kathy.
Un
laberinto de recursos
Inicialmente, los jueces a los
que fueron consignados se declararon incompetentes para conocer y resolver el
caso. Pero la Sala Penal del Supremo Tribunal de Justicia de Aguascalientes determinó
que los dos casos de homicidio se acumularan en un solo expediente y que
resolviera el Juzgado Segundo Penal, que había conocido primero del caso. El
proceso de acumulación tardó casi cinco meses.
“El Kuran” es procesado por el
presunto homicidio de Andrea Nohemí. En el caso de Kathy, un Tribunal Colegiado
de Circuito le concedió un amparo en revisión, solo por cuestiones de forma, y
se le procesa por robo calificado y homicidio doloso cometido por motivo de
robo.
A “El Koga” se le reclasificó la
acusación en el caso Chávez Galván. Después de tres amparos, el último de ellos
otorgado en diciembre de 2013, en enero de 2014 se cambió de homicidio doloso
calificado a encubrimiento. En el caso de Kathy Pérez, actualmente se encuentra
formalmente preso por el delito homicidio doloso con motivo de robo y ya no por
el delito de robo calificado. Sin embargo, el 27 de mayo de 2016 promovió
amparo contra el último auto de formal prisión, cuya resolución está pendiente.