Los videos ganan la carrera en internet

Cada día alguien amanece con una inquietud de ver a su
artista favorito, la última colección del pintor de moda, o el tutorial
específico para el nuevo proyecto entre manos. Todo se resuelve con un clic, y
las imágenes se despliegan sin fin, y llenas de movimiento.

El consumo digital de contenido en video ha crecido
exponencialmente en los últimos años; YouTube es la plataforma responsable de
la mayor expansión de audiovisuales desde que se presentó en 2005. Es muy
popular, no la única: Vimeo, herramienta especializada para quienes se dedican
a crear de manera profesional contenidos audiovisuales, y Dailymotion, que –como
YouTube–, permite subir cualquier contenido sin restricción o censura, son
prueba de ello.

El contenido audiovisual que se genera en la red ocupa
más de 40% del total de la información disponible en la web. No es extraño que
el número de personas que se dedican a crear videos vaya en aumento y que los
contenidos y usos se diversifiquen: los usuarios han dejado de ser consumidores
para transformarse en creadores: prosumidores.

Las plataformas de video ocupan el segundo lugar del
total de búsquedas que se generan en la web. Hay pedagógicos, como
conferencias, clases y tutoriales; de entretenimiento, como series, conciertos,
sesiones musicales, cortometrajes y documentales, hasta informativos, de denuncia
social, de noticias locales, además de los videos virales de situaciones
graciosas, los morbosos, los que pretenden moralizar a los usuarios y, por
supuesto, los que venden algún producto o servicio.

También está el del usuario que se graba cantando en
la intimidad de su habitación con la intensión de ganar popularidad –un nuevo
Justin Bieber–, ya sea con su celular o con la cámara de su computadora; la
productora que se dedica a grabar conferencias médicas con equipo profesional
con fines académicos; la que hace cápsulas de moda, que enseña maquillaje, las
de las recetas de cocina, los nuevos videos de casi todos los medios
informativos. No importa de qué trate, todos quieren generar views, likes y
comments

Parece ser un negocio redituable tanto para
usuarios/creadores como para las plataformas, con ciertas reservas –cada vez
más débiles– de industrias de comunicación y entretenimiento que ven como una
amenaza a sus intereses, sobre todo comerciales, la proliferación de este tipo
de contenidos audiovisuales.

También es cierto que muchos usuarios encuentran en la
creación de videos una oportunidad de subsistencia económica que no hubieran
logrado si no existieran los canales que dan salida a sus inquietudes. No dudan
ni un segundo a entrarle, a brazo partido a la lucha encarnizada por los likes,
views y suscriptores
.

Hay de todo, muy malo y muy bueno, con matices
infinitos en el medio, es evidente que hay un público para cada tipo de
contenido. Ojalá y los prosumidores sean cada vez más conscientes, o al menos,
le metan calidad a sus creaciones.