Qué es neumonía y cuán peligrosa es para Hillary a sus 68 años

Tras la noticia de que padece de neumonía, Hillary Clinton ha cancelado un viaje a California para asistir a eventos de recaudación de fondos.

Un asistente anunció la cancelación el domingo por la noche luego de la repentina salida de Clinton de la ceremonia conmemorativa del 9/11 en Manhattan, la cual se debió, según el informe inicial de su campaña, a que se sentía “acalorada”. Clinton fue vista abandonando el evento con paso inestable, y miembros de su equipo la ayudaron a subir a un auto.

Un poco más tarde, su médica personal, la Dra. Lisa Bardack, emitió un comunicado en el que informó: “La secretaria Clinton ha estado experimentando una tos relacionada con alergias. El viernes, durante la evaluación de seguimiento de su tos persistente, se diagnosticó neumonía. Se han indicado antibióticos, y se le ha aconsejado descanso y modificar su horario”.

“Durante el evento de esta mañana, se acaloró y sufrió deshidratación. Acabo de examinarla y ahora está rehidratada, y se recupera muy bien”.

¿Qué es la neumonía?

La neumonía es una infección de los pulmones. A menudo, se debe a una bacteria que ataca después de un virus de gripa o influenza. Cada año, alrededor de 1 millón de estadounidenses acuden a recibir atención a un hospital a causa de una neumonía, padecimiento que provoca decenas de miles de muertes, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.

¿Cuán peligrosa es la neumonía?

Cuando un adulto por lo demás sano, y menor de 65 años, enferma de neumonía, su cuerpo casi siempre es capaz de combatir la infección. Sin embargo, los pacientes con un sistema inmunológico débil –digamos, quienes son muy jóvenes o muy mayores, o quienes tienen enfermedades preexistentes- pueden tener dificultades para hacer frente a la enfermedad y a veces, desarrollan complicaciones.

Conforme la infección se establece, provoca que disminuyan los niveles de oxígeno del organismo. Y en casos extremos, esto conduce a fallos orgánicos y la muerte.

¿Cuán grave es la neumonía a la edad de Clinton?

Alrededor de un tercio de las personas que padecen de neumonía cuentan con 65 o más años, y suele ser más grave en este grupo etario porque a menudo tienen, y pueden, desarrollar otros problemas médicos.

A sus 68 años, Clinton cae en esta categoría, y las complicaciones de la neumonía incluyen:

Pleuresía (pleuritis): inflamación de la delgada membrana que separa los pulmones de la caja torácica (pleura), lo cual puede conducir a insuficiencia respiratoria.

Absceso pulmonar: una complicación rara que se observa más a menudo en personas con enfermedades preexistentes graves o antecedentes de alcoholismo severo.

Envenenamiento de la sangre (septicemia): otra complicación rara, pero muy grave.

¿La neumonía es contagiosa?

A neumonía no se contagia; lo que se contagia son los gérmenes que la causan.

Puedes infectarte en el lugar más común que puedas imaginar, y el ambiente que frecuentas diariamente puede contribuir a tu susceptibilidad a la enfermedad.

Por ejemplo, los niños en la escuela o en guarderías pueden contagiarse virus fácilmente, lo cual les vuelve más susceptibles a una neumonía viral.

En términos generales, las neumonías virales son más contagiosas que las neumonías bacterianas y micóticas. Esto se debe a que los virus son más propensos a diseminarse de persona a persona.

Algunos tipos de neumonía solo se contagian en ciertos ambientes.

Por ejemplo, la enfermedad de los legionarios, causada por la bacteriaLegionellapneumophila, solo puede contagiarse por personas que estuvieron expuestas a un sistema de aire acondicionado contaminado. Esta infección también se ha vinculado con la inhalación del rocío de hidromasajes, spas o fuentes.

¿Cuán fácil o difícil es la recuperación?

La neumonía leve puede tratarse en casa con reposo, antibióticos y bebiendo abundantes líquidos, pero los casos más graves podrían requerir de tratamiento en un hospital.

En caso de hospitalización, los pacientes reciben antibióticos y líquidos por vía intravenosa, y a veces oxígeno como apoyo para la respiración.

Una vez iniciado el tratamiento, los síntomas mejoran progresivamente, pero la rapidez de la recuperación depende de la gravedad de la neumonía.

Según una guía sanitaria del Servicio Nacional de Salud del Reino Unido, al cabo de una semana, la fiebre debe haber desaparecido; luego de cuatro semanas, el dolor del pecho y la producción de moco deben haberse reducido sustancialmente; después de seis semanas, la tos y la falta de aire (disnea) habrán disminuido de manera sustancial; transcurridos tres meses, la mayoría de los síntomas se habrán resuelto, pero aún puedes sentirte muy cansado; luego de seis meses, la mayoría de las personas vuelve a la normalidad.

Publicado en cooperación con Newsweek / Published in cooperation with Newsweek