Como Trump, el Reino Unido también quiere construir un muro

La cantidad de niños desplazados alrededor del mundo ha alcanzado los 50 millones, según un nuevo reporte de UNICEF, y 28 millones de esos niños han sido expulsados de sus hogares por un conflicto.

Como resultado de los conflictos en Siria, Afganistán y demás lugares, la cantidad de niños refugiados se duplicó entre 2005 y 2015, lo cual significa que uno de cada 200 niños en el mundo hoy es un refugiado.

“Imágenes imborrables de niños individuales —el cuerpecito de Aylan Kurdi arrastrado a una playa después de ahogarse en el mar o la cara pasmada y sangrienta de Omran Daqneesh mientras se sentaba en una ambulancia después de que su hogar fue destruido— han impactado al mundo”, dijo hoy Anthony Lake, director ejecutivo de UNICEF.

“Pero cada imagen, cada niña o niño, representa muchos millones de niños en peligro, y esto exige que nuestra compasión por los niños individuales que vemos sea correspondiente a la acción por todos los niños”.

Entonces, ¿cómo está respondiendo el Reino Unido a este llamado a la compasión? Mediante construir un gran muro nuevo.

No, no es Donald Trump quien habla. Robert Goodwill, el ministro de estado para la inmigración, confirmó que están por comenzar las labores de un muro de £1.9 millones en Calais, financiado por el Reino Unido.

El muro remplazará la cerca a lo largo de la calzada de acceso dual del puerto del ferry de Calais, para evitar que los migrantes traten de abordar camiones.

Previamente esta semana, UNICEF Reino Unido calculó que 2000 veces cada semana, niños con un derecho legal a estar en el Reino Unido arriesgan su vida para tratar de cruzar el canal. Esa cifra no incluye a todos los niños en el campamento, sólo aquellos quienes tienen familia en Gran Bretaña y tienen derecho legal a unírseles.

Pero en vez de ser reubicados con seguridad por el gobierno, se los deja en las condiciones pésimas del campamento de Calais durante meses, presionándolos a tomar medidas desesperadas.

Aún más, los expertos en migración concuerdan en que el muro —como todos los otros muros y cercas por toda Europa— no logrará su función planeada.

Como dijo François Guennoc de Auberge des Migrants, un grupo francés de ayuda que trabaja en Calais, a The Guardian:

“Este muro es la más reciente extensión en kilómetros de las cercas y vigilancia de seguridad que ya están en marcha. Sólo resultará en que la gente irá más lejos para rodearlo.

Cuando se erigen muros en cualquier parte del mundo, la gente halla maneras de rodearlos. Es un desperdicio de dinero. Podría hacerlo más peligroso para la gente, aumentará las tarifas de los contrabandistas de personas y la gente terminará asumiendo más riesgos”.

Goodwill y sus colegas en el gobierno harían mejor en leer las seis recomendaciones de UNICEF para apoyar y proteger a niños migrantes. Pide a los gobiernos:

  • Proteger a los niños refugiados y migrantes, en especial a los niños sin compañía, de la explotación y la violencia.

  • Terminar la detención de niños que buscan la condición de refugiados o migran mediante introducir una gama de alternativas prácticas.

  • Mantener las familias juntas es la mejor manera de proteger a los niños y darles a los niños estatus legal.

  • Mantener a todos los niños refugiados e inmigrantes educados y darles acceso a salud y otros servicios de calidad.

  • Presionar por una acción sobre las causas subyacentes de los movimientos a gran escala de refugiados y migrantes.

  • Promover medidas para combatir la xenofobia, discriminación y marginalización.

Ciertamente, el reporte no especifica que los gobiernos no deberían construir muros contra refugiados, pero sentimos que está implícito.

Este artículo apareció originalmente en Left Foot Forward.
Publicado en colaboración con Newsweek / Published in colaboration with Newsweek