Sao Paulo.— Sindicalistas y miembros de movimientos sociales se manifiestan en apoyo a la otrora presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, y contra el presidente Michel Temer, el 7 de septiembre pasado, en el Día de la Independencia del país. Una semana después de sustituir a la mandataria de izquierda, Temer fue tan abucheado como aplaudido en el desfile. Las celebraciones por los 194 años de la independencia de Brasil ocurren una semana después de que Rousseff, del Partido de los Trabajadores, fuera removida del poder por el Senado, que la halló culpable de manipular las cuentas públicas y, por ende, de violar la Constitución. Las protestas fueron convocadas en numerosas ciudades de Brasil, incluidas Río de Janeiro, Brasilia y Sao Paulo, donde grupos de izquierda protagonizaron enfrentamientos con la policía en la última semana. Los manifestantes denuncian lo que consideran un “golpe” por parte de Temer, que era el vicepresidente de Rousseff. Por su parte, en una entrevista publicada en el diario francés Le Monde, la exmandataria dijo que ya evalúa la posibilidad de presentarse a un cargo electivo en los comicios generales de 2018.