Andrés Manuel López Obrador, presidente del partido Movimiento Regeneración Nacional (MORENA), designó a su hijo Andrés López Beltrán para que elabore una estructura electoral del partido Morena en la Ciudad de México con el objetivo de hacer frente a las próximas elecciones de Jefe de Gobierno en 2018.
Sin embargo, Martí Batres Guadarrama, dirigente de Morena en la Ciudad de México, lo descartó y aseguró que el joven no tiene cargo alguno. “Andrés López Beltrán no ocupa ningún cargo ejecutivo ni forma parte de ninguna instancia de dirección en Morena”, publicó el funcionario en su cuenta de Facebook.
En su nuevo puesto, López Beltrán deberá organizar a 5,539 voluntarios para que representen a Morena en cada sección electoral de la Ciudad de México, trabajo en el que no intervendrá el dirigente oficial, Martí Batres.
El joven Andrés “tiene asignada la tarea de ayudar en la estructura electoral, misma que ha realizado con dedicación y profesionalismo”, se lee en el texto publicado por el funcionario en la red social, que aparece con una fotografía suya en la que se ve sonriente junto a AMLO y su hijo queda apenas visible en la parte trasera.
No es la primera ocasión en que se coloca a López Beltrán al frente del partido, en noviembre de 2013, Andrés Manuel López Obrador sufrió un infarto, entregó a su hijo la dirección temporal de Morena y le encargó la organización de un cerco en contra de la Reforma Energética en el Senado.
La decisión del presidente de Morena evidencia que el partido ya trabaja en miras de las elecciones federales y locales que tendrán lugar en 2018, y que dicha responsabilidad no se le confía al dirigente del partido en la Ciudad de México.