Empresas y gobiernos de México deben respetar DH de comunidades

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) exhortó este día a las autoridades mexicanas y al sector empresarial de ese país a garantizar la consulta a personas y comunidades afectadas por proyectos de desarrollo y operaciones empresariales.

“Estas consultas deberían producirse desde las primeras fases de cualquier proyecto de desarrollo y deben ser previas, libres e informadas, y cumplir con los estándares internacionales”, mencionó Pavel Sulyandziga, presidente del Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre Empresas y Derechos Humanos enfatizando que el principio de debida diligencia constituye el núcleo de los Principios Rectores de empresas y derechos humanos.

“Evitar daños o impactos negativos a las personas, especialmente a aquellas en situación de mayor vulnerabilidad, no debería considerarse una carga sino una oportunidad para fortalecer la competitividad y el desarrollo sostenible. No se trata de ser generosos, sino de respetar derechos”, dijo a su vez Dante Pesce, el otro miembro de la delegación del Grupo de Trabajo.

El Grupo de Trabajo conversó con más de 100 representantes de las autoridades del gobierno, visitó cuatro estados y escuchó testimonios de unos 200 representantes de organizaciones de la sociedad civil, comunidades afectadas, pueblos indígenas, así como representantes de empresas, tanto privadas como estatales.

Sulyandziga indicó que habitualmente, en las visitas que han realizado a otras naciones se llevan la impresión de que las autoridades y la sociedad civil viven en países diferentes por sus discrepancias sobre la realidad. En el caso de México, dijo que durante los primeros días tuvieron “la impresión de que (autoridades y organizaciones civiles) viven en planetas diferentes”, subrayó Sulyandziga, expresando su “preocupación” al respecto.

Dante Pesce, Director Ejecutivo de Centro Vincular y Presidente del Grupo de Trabajo, dijo a su vez que existen “ciertas variables culturales” a la hora de hacer negocios que pueden acarrear “daños irreparables” para el medio ambiente y las personas.

Pesce dijo que en México hay ciertas variables que obedecen a la actividad empresarial que responden a una cultura de cómo se definen los negocios que “era normal hace unas décadas pero que hoy no se ve bien”, una “variable cultural” en la que las consecuencias negativas tanto ambientales como sociales se consideraban el costo del progreso, pero que hoy día corresponde a un modelo obsoleto.

El experto de la ONU dijo que hay que anticipar estas consecuencias “de mejor manera” y entender que “no todos los proyectos van a ser viables”. Por ello habló de realizar consultas ciudadanas sobre los desarrollos empresariales en los que se plantee el impacto que tendrán en la población.

El grupo reflejó en su informe que las “principales preocupaciones” sobre violaciones de derechos humanos vinculadas a empresas están relacionadas con “un ejercicio inadecuado de la debida diligencia por parte del Gobierno” y las compañías en el diseño e implementación de proyectos a gran escala. Además, dijo Pesce, “las quejas no se atienden fácilmente y el acceso a la reparación es difícil para las víctimas”.

Los expertos también subrayaron que periodistas y defensores de derechos humanos deben ser mejor protegidos. “Frente a ataques e intimidación contra personas que defienden sus derechos o los derechos de los demás, funcionarios de alto nivel del gobierno y las y los CEO tienen que dejar claro que los ataques contra defensores de derechos humanos no son aceptables y no serán tolerados”, dijo el presidente del Grupo de Trabajo.

Sulyandziga dijo que los distintos personajes consultados reconocieron en su mayoría el impacto que ha tenido la violencia en México, una problemática que para el Grupo de Trabajo “devalúa” todos los esfuerzos que el gobierno mexicano ha hecho para mejorar la situación relacionada con las actividades empresariales y los derechos humanos.

“Mientras existan estos hechos [delictivos] graves en su país desafortunadamente las consecuencias serán muy negativas para todo el trabajo que se realiza… nuestra opinión es que parece que estos hechos ya se volvieron como parte de la vida cotidiana, que la gente ya hasta se acostumbró… no podemos tolerar los secuestros y asesinatos”, dijo Sulyandziga al presentar las conclusiones preliminares de la visita oficial a México que se realizó de 29 de agosto al 7 de septiembre de 2016.