Con el enemigo en casa

Ciudad de México.— El candidato presidencial republicano, Donald Trump, y el presidente de México, Enrique Peña Nieto, se preparan para ofrecer una conferencia de prensa conjunta, el pasado 31 de agosto, tras sostener una inédita reunión privada en Los Pinos. La noche anterior, el político estadounidense había anunciado, sorpresivamente y vía Twitter, que visitaría la capital mexicana. Luego de la reunión, en un mensaje conjunto, Trump defendió el derecho a construir un muro fronterizo para detener la inmigración ilegal y actividades criminales. Por su parte, el presidente mexicano no se refirió a este espinoso tema en el mensaje ni en la breve y desordenada ronda de preguntas de la prensa. Horas después, vía Twitter, aseguró: “Al inicio de la conversación con Donald Trump, dejé claro que México no pagará por el muro”. Luego de estar en México, el republicano viajó a Phoenix, Arizona, donde en un mitin reiteró su propuesta de erigir el controvertido muro si llega a la Casa Blanca y que México pagará por la construcción. Peña, el primer presidente mexicano que se reúne con un candidato presidencial estadounidense, desde esa reunión ha sido duramente criticado, más que en cualquier otro momento de su polémico mandato.