La falta de personal, las jornadas laborales prolongadas y la escasez de materiales para trabajar fueron parte de las inconformidades expuestas por empleados del Poder Judicial de la Federación (PJF) en León, quienes se manifestaron para denunciar presunto acoso laboral y exigir mejores condiciones de trabajo.
Durante la protesta pacífica, los trabajadores señalaron que los problemas se han agudizado tras la reforma judicial y los cambios en la estructura administrativa de la institución. Entre sus principales demandas se encuentran salarios acordes con la inflación, respeto a los horarios laborales y garantías para conservar sus puestos.
Hugo Ruelas, secretario del Juzgado Cuarto, indicó que hay empleados que llevan hasta 10 años sin recibir aumentos salariales. A esto se suma la falta de personal para sustituir a quienes soliciten licencias, lo que obliga a sus compañeros a asumir funciones adicionales.
Explicó que algunos trabajadores llegan a cumplir jornadas de hasta 14 horas sin recibir pago por tiempo extraordinario, situación que afecta a personal de base, secretarios, actuarios y oficiales.
“Necesitamos que los aumentos salariales sean dignos, acorde a las cuestiones inflacionarias de la economía; venimos careciendo de sustituciones de licencias que nos obligan a los compañeros que nos hacemos cargo de estas sustituciones a desempeñar cargas excesivas de trabajo”, manifestó.
Otra de las quejas se relaciona con la falta de suministros básicos, como papel y tinta, necesarios para el funcionamiento de los juzgados. De acuerdo con los manifestantes, las carencias han llegado al punto de que se pide a los usuarios llevar materiales para realizar algunos trámites.
Los empleados reconocieron que parte de estas dificultades ya existían antes de la reforma, pero aseguraron que los cambios recientes en la administración han agravado las condiciones laborales.
También expresaron preocupación por los procesos de evaluación del personal, pues consideran que podrían utilizarse para justificar cambios en la plantilla e incorporar a personas cercanas a los nuevos funcionarios.
Hugo Ruelas precisó que su inconformidad no es con las evaluaciones, sino con el posible uso de estos mecanismos para desplazar a trabajadores que ya desempeñan funciones dentro de la institución.
“Ha habido un cambio sustancial y muy marcado a partir de que las nuevas autoridades retomaron la administración de un nuevo órgano de administración judicial, sí se advierte la falta de preparación de los cargos, incluso administrativos, y sí se ve una intención política detrás de ello de depurar un poco los puestos para ir introduciendo a su personal”, sostuvo.
Los inconformes pidieron al Órgano de Administración Judicial garantizar estabilidad laboral y evitar que la institución se convierta en un espacio sujeto a intereses políticos. Asimismo, cuestionaron el respaldo que han recibido de su representación sindical ante las denuncias planteadas.
A estas inconformidades se sumó el señalamiento de presuntos actos de intimidación durante las manifestaciones. Los trabajadores afirmaron que elementos de la Fiscalía acuden a las protestas para recabar información, por lo que solicitaron que se respete su derecho a manifestarse sin temor a represalias.
Finalmente, exigieron a las autoridades atender las denuncias de acoso laboral, revisar las cargas de trabajo, garantizar el suministro de materiales y establecer condiciones que permitan al personal desempeñar sus funciones sin afectar la impartición de justicia.