El mercado de automóviles chinos en México ha registrado un crecimiento durante los últimos años. De acuerdo con cifras del INEGI, estos vehículos representan alrededor del 17% del mercado nacional, aunque existen marcas que no reportan sus ventas al instituto.
Entre enero y mayo de 2026, nueve marcas chinas comercializaron 71 mil 330 vehículos en México, frente a los 54 mil 440 vendidos durante el mismo periodo de 2025, lo que representa un incremento del 31%.
Juan Armando García Estrada, integrante del Colegio de Economistas de Aguascalientes, reconoció que este crecimiento responde, en buena medida, a los precios competitivos, la disponibilidad de inventario, la incorporación de tecnología y la oferta de vehículos híbridos y eléctricos.
Sin embargo, advirtió que existen factores que los consumidores deben considerar antes de adquirir una unidad, particularmente la disponibilidad de refacciones y la capacidad de las marcas para garantizar reparaciones a largo plazo.
“¿Qué ocurriría si una marca dejara de operar, suspendiera sus operaciones o no pudiera garantizar las reparaciones a largo plazo? Si un automóvil eléctrico presentara una falla en la batería, el inversor, el sistema electrónico o el módulo de control y la pieza no estuviera disponible, la reparación podría tomar semanas, meses y hasta años”, planteó.
Entre las principales recomendaciones, García Estrada destacó:
- Verificar la disponibilidad de refacciones,
- Investigar la calidad del servicio postventa y,
- Considerar el valor de reventa del automóvil
Las deficiencias en estos aspectos podrían representar pérdidas económicas para las familias.
“El impacto económico recaería directamente en las familias, que podrían seguir pagando crédito, seguro y otros gastos mientras el automóvil permanecería detenido. También podrían enfrentar la necesidad de comprar partes usadas o vender el vehículo con una pérdida considerable para adquirir otra unidad”, ejemplificó.
Finalmente, el economista señaló que los compradores también deberán mantenerse atentos a posibles modificaciones en los precios de estos vehículos, debido a los aranceles aplicables a su importación.
Explicó que, aunque actualmente algunas marcas están absorbiendo estos costos, existe la posibilidad de que posteriormente sean trasladados a los consumidores, lo que reduciría parte de la ventaja de precio que ha impulsado su crecimiento en el mercado mexicano.