Llevar un registro de los gastos y establecer un presupuesto puede ayudar a las familias a mantener un mayor control de sus finanzas y evitar compras que comprometan su economía, señaló la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).
Como parte de sus recomendaciones para fomentar un consumo responsable, la dependencia plantea asignar un propósito específico a cada ingreso y evitar que los gastos se realicen sin una planeación previa.
Una de las alternativas sugeridas para organizar el dinero es la denominada regla 50/30/20, mediante la cual se propone destinar 50% de los ingresos a necesidades básicas, 30% a gastos personales y el 20% restante al ahorro o al pago de deudas.
Profeco destacó que mantener hábitos financieros ordenados permite tomar decisiones de compra de manera más consciente y contribuye a proteger la economía familiar, además de facilitar el cumplimiento de objetivos económicos a mediano y largo plazo.
La dependencia también recomendó evitar que las emociones, la publicidad o la presión generada por las redes sociales determinen las decisiones de consumo.
En su lugar, llamó a establecer límites de gasto y prioridades financieras que correspondan con las posibilidades económicas de cada persona, con el propósito de reducir riesgos de sobreendeudamiento y fortalecer la estabilidad económica.