Una vez desaparecidas físicamente las oficinas de Tecnología educativa y Educación ambiental, dependientes de la Secretaría de Educación Pública, los cerca de 80 empleados que las integraban dedican su tiempo a recorrer los pasillos, luego de checar su asistencia.
Desesperados por la incertidumbre laboral y la ausente defensa de sus líderes de la Sección XV del SNTE, los empleados, quienes pidieron el anonimato por temor a represalias, buscan alternativas para mantener sus plazas laborales sin perder antigüedad y niveles alcanzados.
“Primero llegábamos en la mañana a checar nuestras asistencia en la subdirección general (de Educación Básica), pero ya nos corrieron de allí, nos mandaron al anexo, que es un checador sin mucha gente, que dizque para que pasemos desapercibidos”, afirmó uno de los empleados, a quien le tocó ver de manera coincidente cómo un convoy de mudanzas se llevó sus escritorios, computadoras y demás con destino desconocido.
Otra de las empleadas planteó: “El dirigente (Sinhué Ramírez Oviedo) nos dijo como consuelo que así como desaparecieron nuestras oficinas, también serán adelgazados los departamentos de Educación artística y el Jurídico. Y nos pidió que checáramos nuestra asistencia en las oficinas del SNTE en tanto nos reubican o nosotros encontramos acomodo en otra área”.
Algunas de las tareas de la oficina de Tecnología educativa consistieron en llevar los programas de innovación como Enciclomedia, Sepa Inglés, Únete, Aprendizaje en línea y, últimamente, la capacitación y entrega de cerca de 70 mil tabletas electrónicas a niños de primaria.