La diputada federal del PAN, Mónica Becerra alertó sobre la operación de centros de rehabilitación improvisados en diversas zonas del oriente de la ciudad, algunos de ellos instalados en viviendas abandonadas, por lo que llamó a las autoridades a supervisar estos espacios y garantizar que cumplan con las condiciones necesarias para atender a personas con problemas de adicción.
“Hay anexos hasta en las mismas colonias, donde hay casas abandonadas y nada más les ponen hule a las ventanas, hay unos colchones, cobijas y ya los hacen anexos. No se puede jugar con la salud porque es un tema de salud”, señaló.
Aunque dijo desconocer cuántos de estos espacios operan actualmente en el oriente de Aguascalientes, sostuvo que las personas que enfrentan problemas de adicción deben recibir atención profesional, con seguimiento médico y apoyo psicosocial.
“Que tengan un medicamento de desintoxicación porque no nada más es encerrarlos y ya. Tienen que tener un tratamiento de desintoxicación, que tengan también alimentos dignos y, sobre todo, que no los maltraten ni los golpeen, porque el que ellos tengan esa enfermedad de drogadicción no quiere decir que merecen el peor trato, son seres humanos”.
La legisladora agregó que en algunos de estos centros se impide que las familias retiren a sus seres queridos durante el primer mes de internamiento, bajo el argumento de que existe un compromiso previo de permanencia.
“Eso es un delito: no los pueden detener en contra de su voluntad”, concluyó.
Así entra mucho más natural y deja claro desde el inicio cuál es el tema central: la supervisión y las condiciones de atención, no únicamente la existencia de anexos clandestinos.