Ari tiene 18 años y, desde hace cinco
lucha contra el cáncer; a los 13 le diagnosticaron leucemia linfoblástica aguda
(LLA) y desde entonces su vida lleva un registro de cambios severos, como
largas estancias en hospitales, y otras, además, aislada, tratamientos de
quimio, de radioterapia y un trasplante.
Álvaro Urbano y Manel Juan, médicos del
Hospital Clínic en Barcelona traen entre manos un proyecto, junto con Ari y
muchas otras personas, que consiste en reestructurar el sistema inmune del
paciente para luchar de forma eficiente contra las células cancerígenas. Para
ello, se extraen los linfocitos T del paciente (una de las defensas naturales
del cuerpo), se les añade un gen específico y se los vuelve a introducir en el enfermo.
Con esta terapia génica, los linfocitos
T son capaces de detectar y eliminar de forma muy eficiente las células
tumorales del paciente de LLA. Se le conoce como CART, y por el momento no está
disponible para los pacientes en Europa, donde se encuentra Ari. De ahí el
esfuerzo por hacer realidad el tratamiento en España.
Álvaro Urbano cuenta que el proyecto Ari
arranca en 2015, cuando en plena organización de un concierto solidario por
parte de Ari y sus amigas, ella recae de su enfermedad. Entre todas deciden que
los fondos recaudados serían destinados a mejorar el día a día de los pacientes
con leucemia.
Manel Juan señala que en el momento
actual, más de 85% de los pacientes infantiles y 50% de los adultos se curan
definitivamente de la enfermedad. Algunos de ellos, después de haber pasado por
tratamientos muy agresivos, como el trasplante de médula ósea. Pero siguen
existiendo casos en los que vuelve la enfermedad una vez acabado el
tratamiento. Para ellos, el CART es la gran esperanza.
Hay que tener muy presente, coinciden
los especialistas, que el sistema inmune es el principal aliado para no
desarrollar de forma continua cánceres en el organismo. Es lógico pensar que la
estimulación del sistema inmunológico contra el tumor será un arma a emplear en
la inmensa mayoría de los pacientes con cáncer. En algunos casos, el cáncer
concreto será muy sensible al efecto del sistema inmune y, por tanto, la
inmunoterapia tendrá un papel importante. En otros, el cáncer puede ser poco
sensible al efecto del sistema inmune y, por tanto, el efecto de la
inmunoterapia será marginal.
Urbano puntualiza: “La complejidad del
proceso tumoral hace pensar que, en un futuro cercano, la inmunoterapia
complementará a la cirugía, quimioterapia y radioterapia en tratamientos
combinados que pueden llegar a ser muy efectivos para curar muchos más tumores”.
Algunos expertos se lanzan optimistas y aseguran que la inmunoterapia estará en
más de 80% de los tratamientos del futuro. A Urbano le cuesta hacer estas
predicciones; dice que es el tiempo el que da (o quita) la razón.