Integrantes del colectivo Salvemos La Pona consideraron que el saneamiento del Río San Pedro requiere un trabajo técnico e integral, por lo que señalaron que las jornadas de limpieza representan solo una parte de las acciones necesarias para atender la problemática ambiental del afluente.
La bióloga e integrante del colectivo, Ethel Martínez Aguilera, explicó que la contaminación acumulada durante años no puede resolverse únicamente con campañas de recolección de residuos.
“Sanear el Río San Pedro implica investigar cuántos años llevan depositando residuos urbanos en el río. Son años enteros de contaminación que no se pueden remediar ni solucionar en dos semanas con una campaña de limpieza. Se requiere un conocimiento de la hidrología, de la biología del área y de los desechos que históricamente se han depositado ahí, por lo menos desde hace 25 años”, explicó.
Añadió que, además de retirar basura, es necesario evaluar los posibles riesgos ambientales y para la población que habita en las inmediaciones del cauce.
“El saneamiento del Río San Pedro va más allá de convocar a la ciudadanía a recoger desechos sólidos. Es todo un estudio de riesgo para los ciudadanos porque desconocemos qué es lo que hay en el río. Incluso representa un riesgo para los fraccionamientos y viviendas cercanas”, indicó.
Por su parte, Sofía González Ponce, representante de Salvemos La Pona, señaló que las labores de saneamiento también deben contemplar medidas de protección para las personas que participan en ellas.
“Se le obliga a la autoridad a hacer el saneamiento del río y lo aprovechan para llevar gente. Lo que desconocemos es en qué términos de capacitación va esa gente, qué tipo de contaminantes hay y qué tipo de protección están teniendo quienes participan en esas jornadas”, puntualizó.