Al inicio de la actual administración estatal, el DIF Aguascalientes recibió un registro de aproximadamente 500 menores de edad bajo su resguardo, muchos de los cuales enfrentaban procesos legales estancados hasta por siete años. Así lo reveló la procuradora de la Defensa del Menor, Luz Trinidad Rosales Hernández, quien señaló el abandono administrativo de gestiones anteriores.
A poco más de tres años de gestión, mediante diversas resoluciones judiciales, se ha logrado reducir la cifra a 220 menores, lo que representa un avance superior al 50%. La funcionaria atribuyó este logro a la política de privilegiar el interés superior de la niñez y juventud, dejando la institucionalización únicamente como el último recurso disponible.
“Lo primero que tenemos que hacer en fiscalías, juzgados cívicos y cualquier autoridad administrativa, es agotar las redes familiares para poder evitar una institucionalización; que esto sea la última opción y solo cuando en verdad el menor se encuentre en un riesgo inminente y no exista ninguna red de apoyo”, puntualizó.
Para lograr este avance, Rosales Hernández señaló que se ha mantenido un trabajo colaborativo con la Fiscalía General del Estado y el Poder Judicial. El objetivo es facilitar que la patria potestad o tutela de menores víctimas de violencia o abandono sea otorgada a sus redes de apoyo (familiares directos o extendidos), evitando así su ingreso a centros de asistencia.
Menores institucionalizados ¿Qué sigue?
Actualmente, el DIF Estatal mantiene la operación de los siguientes espacios para aquellos casos donde la institucionalización resulta inevitable por la seguridad del menor:
- Casa DIF: Atención a infancias de 0 a 12 años.
- Casa DIF Adolescentes Varones: Resguardo de hombres de 12 a 17 años.
- Casa Aurora: Espacio para mujeres de 12 a 17 años.
- Casa para Migrantes Acompañados: Atención a menores y familias de todas las edades en situación de movilidad.
En estos casos, el DIF proporciona educación, alimento, acompañamiento legal y les busca un lugar, ya sea permanente o de acogida.
“En las casas les ofrecemos todo, van a la escuela, ya sea pública o privada; tienen talleres, alimentación y todos los servicios. Sin embargo, no es lo mismo estar en una casa de asistencia social a estar con su familia o familias de acogida” precisó.
Rosales Hernández afirmó que el compromiso para el resto de las infancias institucionalizadas es resolver su situación jurídica cuanto antes para comenzar a buscarles un nuevo hogar.