El Zoológico de León suspendió sus actividades abiertas al público de manera temporal tras un procedimiento administrativo en curso por parte de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), autoridad que mantiene una revisión sobre el cumplimiento de diversas observaciones relacionadas con el manejo y bienestar de los animales.
A través de un boletín, la administración del recinto informó que la medida deriva de un emplazamiento notificado el 21 de abril y permanecerá vigente hasta que la autoridad federal confirme que se han solventado todos los requerimientos. La suspensión incluye la exhibición de ejemplares, interacciones con el público y cualquier actividad vinculada al aprovechamiento del zoológico.
Este cierre ocurre en un contexto de creciente escrutinio, luego de que en la última década se reportara la muerte de mil 97 animales dentro del parque. Entre los casos más recientes destacan el fallecimiento de un pingüino, un avestruz y 24 borregos muflones, estos últimos tras el ataque de una jauría de perros. De acuerdo con la información disponible, factores como la sobrepoblación, el hacinamiento, ataques de fauna feral y posibles actos de negligencia han sido señalados como causas.

Además, autoridades federales han detectado inconsistencias en los registros del zoológico, lo que forma parte de las investigaciones en curso. En meses anteriores, la presidenta del Consejo Directivo, Rebeca González Pasini, reconoció previamente que el parque arrastra irregularidades operativas desde 2018, entre ellas fallas en el control de nacimientos y defunciones, así como adeudos derivados del intercambio de especies con otros zoológicos del país.
Cabe recordar que en diciembre de 2025 la PROFEPA ya había ordenado un cierre previo para indagar la muerte de varios ejemplares, por lo que esta nueva suspensión se suma a una serie de acciones de supervisión federal.
Por su parte, el Zoológico de León aseguró que ha trabajado de manera coordinada con la PROFEPA y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) para atender las observaciones, e informó que en la actual administración municipal se han invertido más de 200 millones de pesos en infraestructura, protocolos y mejora de condiciones para las especies.
Señaló que se mantiene la atención integral a los animales, garantizando alimentación, supervisión veterinaria y condiciones adecuadas durante el cierre, además de priorizar la seguridad del personal.