El Tribunal del Distrito de Braunschweig -ciudad en el estado de Baja Sajonia, al norte de Alemania-, admitió este lunes una demanda colectiva presentada por los inversionistas de Volkswagen AG, quienes perdieron miles de millones de dólares cuando las acciones de la automotriz alemana se desplomaron después de conocerse, el pasado septiembre, el escándalo sobre la manipulación de las emisiones de gases en vehículos diesel.
A finales de junio de este año, se dio a conocer que Volkswagen alcanzó un acuerdo extrajudicial de 15 mil millones de dólares con las autoridades medioambientales de Estados Unidos, fiscales general estatales y los clientes afectados, que reclamaban una indemnización por incumplir las leyes medioambientales y por los daños ocasionados por el caso.
“Volkswagen todavía cree que ha cumplido diligentemente sus responsabilidades para informar a los mercados de capitales”, dijo un portavoz de la automotriz en un correo electrónico.
El tribunal dijo que ha recibido unas 170 demandas individuales contra Volkswagen en Braunschweig -que es el tribunal que tiene competencia para llevar el caso, porque la sede central del grupo VW se encuentra cerca de esa ciudad- que reclaman unos 4 mil millones de euros en daños.
Los accionistas que demandan señalan que Volkswagen informó demasiado tarde al mercado de la manipulación de las emisiones de gases en vehículos diesel.
La manipulación de motores de Volkswagen salió a la luz en Estados Unidos el año pasado cuando la automotriz admitió en septiembre que había trucado los motores de unos 11 millones de autos en todo el mundo, de ellos unos 8.5 millones en Europa.
Este fraude ha sumido al segundo mayor vendedor de automóviles del mundo en la peor crisis de su historia y le costará miles de millones de dólares por multas y demandas legales.
Lo multan en Italia
El constructor de automóviles alemán fue multado con 5 millones de euros por la autoridad de la competencia italiana por el escándalo de los motores trucados, informó este lunes la entidad.
El grupo fue condenado a la multa máxima prevista en estos casos por “prácticas comerciales incorrectas”, y por “haber manipulado el sistema de control de emisiones contaminantes” para sus motores.
La multa fue emitida a causa de la “comercialización en el mercado italiano, a partir de 2009, de vehículos diésel cuya homologación fue obtenida mediante la utilización de un programa para permitir que se altere de manera artificial el comportamiento de éstos durante las pruebas para el control de las emisiones contaminantes”, según explicó el comunicado.
Este sistema tenía el objetivo de obtener un “resultado más bajo” que cuando se utiliza en las calles, dijeron las autoridades.
En Europa, los vehículos adulterados están siendo sacados de circulación de manera progresiva para ser ajustados a las normas.