Energía, gasolinas y alimentos en Aguascalientes pagan factura por guerra en Irán

El conflicto bélico entre Irán, Estados Unidos e Israel ya presenta repercusiones directas en la economía de Aguascalientes. A poco más de un mes de las primeras hostilidades, el impacto se refleja en el costo de los combustibles, la energía y los insumos básicos, con alzas que alcanzan hasta el 14% en productos específicos.

Según el último Índice Nacional de Precios al Consumidor del INEGI, la inflación en la entidad se situó en un 4.69%, superando el promedio nacional de 4.05%. Este fenómeno se explica, en gran medida, por la profunda dependencia industrial y logística de Aguascalientes frente a los mercados globales.

Montserrat Govea Franco, secretaria del Colegio de Economistas de Aguascalientes, detalló que el cierre del Estrecho de Ormuz ha disparado el precio del barril de petróleo en un 87.63% en comparación con los niveles registrados a inicios de 2026. Esta volatilidad también ha encarecido el gas natural, lo que inevitablemente elevará los costos de producción en las fábricas y golpeará la economía de los hogares.

“En Aguascalientes, la primera consecuencia que estamos viendo está reflejada totalmente en los precios. Tan solo este último mes, las hortalizas subieron cerca de un 14%, por lo que nos está costando más comprar jitomate, manzanas y otros productos de la canasta básica” informó.

Frente a ello, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ha implementado estímulos fiscales al IEPS de combustibles: del 23.12% para la gasolina magna y del 7.07% para la premium, lo que si bien ha contenido aumentos abruptos, implica una considerable presión sobre las finanzas públicas.

“El estímulo fiscal nos ayuda, pero a eso hay que sumarle que somos un estado manufacturero y dependemos mucho de la logística internacional. Entonces, ante la incertidumbre en mares extranjeros, el no saber cuándo se abrirá el Estrecho de Hormus, provoca que la industria colapse un poco” señaló.

Según la especialista, la solución frente a esta vulnerabilidad externa radica en alcanzar una independencia energética sostenible mediante la inversión decidida en energías limpias, lo que no solo mitigaría el impacto de conflictos geopolíticos ajenos, sino que blindaría la economía local y nacional.