El 2015 es hasta ahora el peor año de la historia moderna en cuanto a indicadores sobre el estado de clima se refiere: El nivel de las aguas, las emisiones de gases invernadero y las temperaturas rompieron récord, en lo que se percibe como un retrato sombrío de la tierra, consignado en un informe anual en el cual participaron 450 científicos.
“Distintos indicadores, como las temperaturas en tierra, en la superficie de los océanos y las emisiones de gases de efecto invernadero batieron los récords registrados apenas un año atrás”, dijeron los expertos.
El informe da cuenta además de los retroceso en los glaciares, de las sequías e inundaciones ocurridas el año pasado y explica que esto se debe a que lamayoría de los indicadores de cambio climático continuaron mostrando una tendencia al recalentamiento del planeta.
El documento explica que el fenómeno meteorológico El Niño, particularmente vigoroso en 2015, “exacerbó” la tendencia al recalentamiento el año pasado. “Bajo el efecto combinado de El Niño y de una tendencia a largo plazo al recalentamiento, la Tierra registró récords de calor por segundo año consecutivo”, precisa el reporte.
Las concentraciones de tres de los principales gases que provocan el efecto invernadero, el dióxido de carbono (CO2), el metano y el protóxido de nitrógeno, “alcanzaron nuevos techos en 2015”, indica el texto, basado en decenas de miles de datos extraídos de numerosas fuentes independientes.
En todo el planeta, el CO2 rozó este límite en 2015, alcanzando 399.4 ppm, un alza de 2.2 ppm en relación a 2014. El nivel de las aguas alcanzó su nivel más alto, con unos 70 milímetros más que el promedio registrado en 1993.
El nivel de las aguas sube gradualmente en la Tierra, pero el aumento es más rápido en ciertos puntos del Pacífico y del océano Índico, dice el documento que explica que este fenómeno podría acelerarse en las próximas décadas, a medida que los glaciares y los témpanos se derritan, amenazando la vida de millones de habitantes de las costas.
El año 2015 también marcó una temporada de lluvias más abundantes que el promedio, provocando graves inundaciones. A la par que severas sequías también afectaron superficies casi dos veces mayores en 2015 que en el año anterior: 14 por ciento contra 8 por ciento en 2014.
En el Ártico, una zona particularmente sensible al cambio climático, continuó recalentándose. Por el contrario, las temperaturas fueron más frías en la Antártida.
“La temperatura en la superficie terrestre del Ártico registró los niveles alcanzados en 2007 y 2011, que constituyeron récords desde el inicio de las mediciones al comienzo del siglo XX, con un incremento de 2.8 grados Celsius desde esa época”, cita el informe.
En el mundo, el retroceso de los glaciares en los macizos de tipo alpino, continuaron por 36º año consecutivo.
Las aguas más calientes agravaron la propagación de algas, que afectaron el año pasado una importante región del Pacífico norte, desde California hasta la Columbia Británica, en Canadá, con “efectos significativos sobre la vida marina, los recursos costeros y los habitantes que dependen de esos recursos”.
La temporada de huracanes en el Atlántico fue particularmente moderada por segundo año consecutivo, en gran parte como consecuencia de El Niño, aunque el número de ciclones tropicales “fue netamente superior al promedio global”.