¿Preocupa a Nissan la posible llegada de BYD a Aguascalientes?

La posible llegada de la armadora china BYD a Aguascalientes, para adquirir los activos de la planta COMPAS tras su cierre programado para el próximo 31 de mayo, no genera preocupación entre el personal ni la directiva de Nissan Aguascalientes, consideró la secretaria general de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM) en el estado, Verenisse Ruíz Sánchez.

En materia laboral, la líder sindical confió en la solidez del contrato colectivo de trabajo con el que opera Nissan, el cual contempla prestaciones superiores a las que marca la ley, como una prima vacacional hasta 600% mayor a lo establecido, 35 días de aguinaldo y mejoras salariales constantes, lo que —dijo— reduce la posibilidad de una fuga de talento hacia una nueva armadora.

“Nosotros confiamos en nuestro contrato colectivo, porque es más allá del salario lo que nuestros colaboradores tienen, es estabilidad laboral, prestaciones por encima de la ley y confiamos en su lealtad hacia la empresa; las oportunidades son bienvenidas y un estado que crece a nivel laboral, es bueno para todos” subrayó.

No obstante, el principal reto se concentrará en el ámbito operativo, pues reconoció que las armadoras chinas han ganado terreno de forma acelerada en el mercado automotriz en los últimos años. A ello se suma el complejo panorama económico global y el proceso de reestructuración internacional de Nissan, factores que obligarán a la armadora japonesa a mantener una estrategia de mejora continua.

“Si bien seguimos siendo líderes en venta, la competencia es mayor. Se va a tener que bajar el volumen de producción por los temas arancelarios, por el tema de la competencia y sobre todo porque tenemos el reto de volver sustentable a nivel internacional la planta de Nissan” reconoció.

Hasta el momento, la posible llegada de BYD a Aguascalientes se ha manejado únicamente de manera extraoficial, pues trascendió que al menos otras ocho empresas del sector automotriz también estarían interesadas en adquirir los activos de COMPAS. Dicha operación se encuentra en manos de particulares y no contempla, hasta ahora, injerencia directa de autoridades gubernamentales.