El
autor de la propuesta es un geofísico y topógrafo retirado,Bjørn Geirr Harsson, de 76 años, que pensó que la mejor forma
de celebrar el centenario de la independencia finlandesa era regalarle la otra
mitad del monte Halti, un hecho que tan sólo costaría renunciar a 15 metros cuadrados de su territorio, y que haría muy feliz a Finlandia, declaró totalmente convencido
de su idea.
El gobierno
noruego lo está evaluando. Erna Solberg, primer ministro, reconoce
que existen algunas dificultades formales para el caso. La emisora nacional
explica que la montaña que Noruega está pensando ceder “geofísicamente
hablando, el monte Halti, tiene dos picos, uno en Finlandia y otro en Noruega”;
lo que se propone es ceder el pico que se encuentra en Noruega, y dejárselo a
Finlandia.
El regalo de aniversario lleva también el récord de la nueva montaña más
alta del país: elHalti
tiene 1,365 metros de altura; el Hálditšohkka, el más alto que tiene Finlandia en la actualidad,
cuenta con 1,324 metros. A las
dos montañas les separa un kilómetro de distancia, por donde pasa la frontera
entre Finlandia y Noruega.
Svein Leirós,
alcalde de la ciudad noruega de Kåfjord, opinó por su parte que “sería un
regalo maravilloso para nuestra nación hermana”, quien, junto con otros
políticos locales, ha escrito una carta al gobierno noruego expresando su
alegría y total apoyo a la iniciativa.
El
Ministro de Asuntos Exteriores noruego declaró que aunque es un bonito gesto,
el artículo 1 de su Constitución estipula que Noruega es un “reino
libre, independiente e inalienable”. El
vicepresidente del Comité de Control Parlamentario, Michael Tetzschner, apoyó
al ministro declarando que “la Constitución prohíbeclaramente la rendición por el Estado de
cualquier territorio noruego a otro poder”.
A favor
se encuentra un profesor de derecho de la Universidad del Ártico noruego, Øyvind Ravna, que dijo que la Constitución no se aplica a los ajustes en frontera de menor
importancia, recordando que los límites de Noruega con
Finlandia y Rusia se habían movido en los últimos tiempos para reflejar las
modificaciones en lechos de los ríos y la posición cambiante de los bancos de
arena e islotes.
El hijo
de Bjørn Geirr Harsson, el de
la buena idea, abrió una página en Facebook para pedir apoyo: lleva más de 16,000
likes.
Los
únicos que se oponen seriamente son los miembros dela comunidad indígena Sami, que declararon a quienes los quisieron
escuchar que esa tierra “no debería pertenecer a ninguno de los dos países”.