Las bajas temperaturas continuarán en los 46 municipios de Guanajuato durante los próximos días como consecuencia del frente frío número 27, informó la Universidad de Guanajuato (UG) a través del Área de Ciencias Atmosféricas y su Observatorio Meteorológico.
El coordinador del Área de Ciencias Atmosféricas de la UG, Marcos Irineo Esquivel Longoria, explicó que desde el viernes pasado se han registrado descensos importantes en la temperatura, los cuales se intensificaron durante el fin de semana, especialmente en zonas altas y serranas, donde se reportaron valores por debajo de los 10 grados Celsius, e incluso entre 7 y 8.5 grados en los puntos más fríos.
Detalló que durante la mañana del lunes, el termómetro marcó entre 5 y 6 grados, con registros aún más bajos en municipios del norte del estado, como Ocampo, San Felipe y San Luis de la Paz, condiciones directamente relacionadas con la permanencia del frente frío 27 sobre la región.
Además del frío, se presentaron ráfagas de viento de intensidad considerable, aunque se prevé que su velocidad disminuya gradualmente a lo largo de la semana. No obstante, las temperaturas mínimas se mantendrán cercanas o por debajo de los 10 grados en gran parte del estado.
El especialista advirtió que, debido a la interacción del frente frío con un sistema anticiclónico, existe la probabilidad de lloviznas este martes, así como un aumento de nubosidad, principalmente en las zonas centro y norte de la entidad, con posibilidad de que también se presenten en el sur.
“Estas precipitaciones serían de baja intensidad, pero el aumento en la humedad puede intensificar la sensación térmica de frío”, señaló Esquivel Longoria.
Añadió que hacia la segunda mitad de la semana se espera un ligero incremento en la temperatura diurna; sin embargo, entre jueves y sábado podría registrarse un nuevo descenso, manteniéndose un ambiente templado a fresco, típico de la temporada invernal.
Ante estas condiciones, el especialista recomendó a la población abrigarse adecuadamente y tomar precauciones frente a los contrastes térmicos, recordando que enero y febrero suelen concentrar los episodios más intensos del invierno, con posibles extensiones hacia marzo.