Protestas reciben a Peña Nieto en Argentina

BUENOS AIRES, ARGENTINA.–  Justo un día después de que las Madres de Plaza de Mayo realizaran su tradicional ronda semanal número dos mil por la emblemática Plaza de Mayo de esta capital, para para pedir por los desaparecidos de la última dictadura militar (1976-1983), este viernes diferentes organizaciones sociales protestaron en el mismo lugar contra la visita a Argentina del presidente mexicano Enrique Peña Nieto.

Entre los organismos presentes, que empezaron a llegar a partir de las nueve de la mañana, se hallaban el Centro de Estudiantes de Artes Visuales (CEAV), la Asamblea de Estudiantes Mexicanos y Mexicanas en Argentina, la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA), el Partido Obrero, Izquierda Socialista, el Sindicato del Magisterio de la Ciudad de Buenos Aires y Madres de Plaza de Mayo.

Un afiche con el rostro de Peña Nieto y la leyenda: “¡Se busca! Asesino en México”, impulsó una campaña desde las redes sociales que permitieron que llegaran hasta la plaza diferentes personas. Ya en el lugar, el afiche se hizo acompañar por pancartas como la del Partido Obrero que decían: “Fuera de Argentina Peña Nieto!! Asesino de docentes y estudiantes mexicanos. Macri cómplice”. También por las fotos de los 43 normalistas de Ayotzinapa, y la bandera mexicana.

El mismo día que Peña Nieto se encuentra de paso por Buenos Aires, México vive un conflicto magisterial y Argentina conmemora el 50 aniversario de la Noche de los Bastones Largos: desalojo de la Policía Federal de cinco facultades de la Universidad de Buenos Aires (UBA), ocupadas por estudiantes, profesores y graduados, que se oponían a la decisión del gobierno militar del entonces dictador Juan Carlos Onganía de intervenir las universidades y anular el régimen de gobierno, y que pasó desapercibido por el actual gobierno del presidente Mauricio Macri.

Mientras en el interior de la Casa Rosada (Casa Presidencial), Macri y Peña Nieto, firmaron 17 acuerdos de cooperación en materia de turismo, educación y cuestiones sociales, en el exterior las organizaciones repudiaron este encuentro al decir: “Enrique Peña Nieto está vinculado a la violación de derechos humanos, como la desaparición forzada, el asesinato de miles de personas, los feminicidios y la muerte de periodistas”.

En el encuentro entre ambos mandatarios, el presidente sudamericano se refirió a los objetivos que Argentina comparte con México: “El combate al narcotráfico, la lucha contra el crimen organizado y el desarrollo en ciencia y tecnología”.

Dos de los temas a los que se refirió el mandatario sudamericano —el del narcotráfico y el crimen organizado—, son en los que más se centró la crítica de los organismos de derechos humanos de ese país al enterarse de la visita de Peña Nieto.

El mismo día que Peña Nieto se encuentra de paso por Buenos Aires, México vive un conflicto magisterial. Foto: Emiliano Balerini.

Mónica Mexicano, integrante de la Asamblea de Estudiantes Mexicanos y Mexicanas en Argentina, comentó que la llegada de Peña Nieto representa una buena oportunidad para poner la crisis de aquella nación en la agenda política argentina, porque hay un cerco mediático que ha impedido que en el extranjero se enteren de lo que sucede en ese país.

“Lo que sucedió con los 43 normalistas de Ayotzinapa fue una punta de lanza que permitió hablar y denunciar las otras desapariciones que se están cometiendo. Lo veníamos denunciando, pero el impulso de la búsqueda de nuestros 43 compañeros nos permitió poder instalar este tema mediáticamente”, mencionó.

La visita del mandatario mexicano es la de un representante de Estado genocida que se encuentra implementando una guerra integral basada en reformas estructurales que no le han traído ningún beneficio a México, dijo.

“Peña Nieto viene a firmar acuerdos de libre comercio. Viene para promover la integración del Tratado Transpacífico. Es ahí donde las organizaciones de derechos humanos de Argentina se suman a este repudio. No sólo por las políticas genocidas del presidente mexicano, sino por las reformas educativas que se quieren implementar aquí y que son similares”, mencionó.

Julián Asiner, presidente de la FUBA, dijo que la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa son la punta del Iceberg: “Las organizaciones de derechos humanos en México hablan de miles de desaparecidos desde que Enrique Peña Nieto asumió el poder en un Estado que está completamente entrelazado con el narcotráfico y que vive una creciente represión sobre estudiantes y docentes”.

“Es lamentable que el gobierno de Macri haya decidido conmemorar el 50 aniversario de la Noche de los Bastones Largos recibiendo a un represor y haciendo un silencio cómplice de lo que está ocurriendo en ese país. Quién no defiende los derechos humanos en México no los va a defender en Argentina”, comentó el también integrante del Partido Obrero.

Como Federación Universitaria, advirtió, el presidente argentino quiere aplicar en este país las reformas anti educativas que Peña Nieto promueve en México. Esa es una idea que quiso implementar siendo gobernador de Buenos Aires, pero que no pudo por las huelgas docentes de las universidades públicas. “También estamos aquí para defender a nuestros profesores, sus salarios y los presupuestos universitarios”, aclaró rodeado de la prensa.

El tema de la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa estuvo presente en las protestas. Foto: Emiliano Balerini.

Axel Ancira, maestro en Estudios Latinoamericanos por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), dijo que la reunión entre Macri y Peña Nieto es la unión de dos símbolos que tienen en común que siendo dos personas con poco bagaje cultural, incapaces de manejar por sí mismos un país, con gente que les dice lo que deben decir y con errores conocidos en el mundo, que se encuentran en Argentina para firmar acuerdos relacionados con una agenda definida por terceros.

“Lo que vemos es que en la actualidad desde el Ejecutivo argentino no hay una preocupación por los derechos humanos, como en otros momentos sí los había. Los gobiernos anteriores de Argentina se preocuparon por hacerle juicio a los militares de la última dictadura, por promover e impulsar la búsqueda de los hijos de los desaparecidos que fueron secuestrados, por reivindicar la memoria, la verdad y la justicia”, mencionó el especialista en la región.

Con la visita del presidente mexicano a Argentina lo que se puede ver es la eliminación de la agenda nacional de los derechos humanos, para favorecer un proyecto económico que tiene como intención eclipsar cualquier alianza sudamericana que venía sucediendo en los último años, y favorecer planes y proyectos que vienen desde Estados Unidos, comentó.

En un comunicado de la organización Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio (H.I.J.O.S.) se repudió la visita del mandatario mexicano por tratarse de un funcionario que viola sistemáticamente los derechos humanos: “Con miles de detenidos-desaparecidos, asesinados, perseguidos y presos políticos, Peña Nieto es responsable del delito de terrorismo de Estado”.

“El Presidente de la Nación, Mauricio Macri, recibe hoy a Peña Nieto en la Casa Rosada. Esta reunión significa mucho más que un acto protocolar: en una de las mayores instituciones de la democracia, Macri dará la bienvenida a un mandatario vinculado directamente con la violencia de Estado en su país. Su presencia en la Casa Rosada implica un nuevo modelo de nación: el de la exclusión y las violaciones a los derechos humanos”, se explica.

“El recorrido hecho en los primeros meses del gobierno macrista, con 11 presos políticos hasta el momento, como Milagro Sala, miles de personas despedidas de sus empleos, tarifazos al gas, luz y agua, y represión policial en las marchas, indica que la reunión no tendrá como objetivo cuestionar las violaciones a los derechos humanos en México, sino consolidar las prácticas neoliberales que aumentan la pobreza en nuestro país y los métodos de persecución de los militantes”, añade el comunicado.

La protesta de los organismos de derechos humanos terminó con una marcha de la Plaza de Mayo a las oficinas de la Cancillería Argentina, donde Enrique Peña Nieto participó de un Foro Económico.