Conflictos en 17 países llevan a millones a crisis alimentaria

Los conflictos que afectan a las poblaciones de 17 países han llevado a millones de personas a una inseguridad alimentaria severa y han obstaculizado los esfuerzos mundiales para erradicar la malnutrición, dice un informe conjunto de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura FAO y el Programa Mundial de Alimentos (PMA).

El documento presentado este viernes ante el Consejo de Seguridad de la ONU refiere que los conflictos causaron que más de 56 millones de personas se encuentren en una crisis o emergencia alimentaria.

El Director General de la FAO, José Graziano da Silva y la Directora Ejecutiva del PMA, Ertharin Cousin, dijeron que “los conflictos son una de las principales causas del hambre”.

Explicaron que cada hambruna en la era moderna se ha caracterizado por un conflicto, poniendo de relieve cómo el hambre alimenta la violencia y impulsa una mayor inestabilidad.

“Los conflictos socavan la seguridad alimentaria de múltiples maneras: entre ellas destruyendo los cultivos, el ganado y las infraestructuras agrícolas, perturbando los mercados, causando desplazamientos, generando miedo e incertidumbre sobre cómo dar respuesta a las necesidades futuras, dañando el capital humano y contribuyendo a la propagación de enfermedades”, añadieron.

Detallaron que los conflictos también crean problemas de acceso para los gobiernos y las organizaciones humanitarias, que a menudo tienen dificultades para llegar a los necesitados. Por ello plantearon la importancia de hacer frente al hambre lo cual puede ser una contribución importante a la consolidación de la paz.

Encabezando la lista de naciones afectadas por los conflictos figura Yemen, por el elevado número de personas cuya seguridad alimentaria está siendo afectada negativamente por el conflicto en curso, ya que 14 millones de personas, más de la mitad de la población, están ahora en un estado de crisis o de emergencia.

Le sigue Siria, donde 8.7 millones de personas, el 37 por ciento de la población antes del conflicto, necesitan urgentemente ayuda alimentaria y nutricional y para los medios de subsistencia.

En Sudán del Sur, donde la situación se está deteriorando rápidamente 4.8 millones de personas, cerca del 40 por ciento de la población, requieren también con urgencia el mismo tipo de ayuda.

Y en los países que emergen de largos períodos de conflictos civiles, como la República Centroafricana y Colombia, millones de personas se enfrentan todavía a niveles elevados de inseguridad alimentaria.

En otros países, aunque las cifras absolutas de personas en situación de inseguridad alimentaria son en general más bajas, el porcentaje de la población afectada supone más de la mitad del total.

El documento también señala que 89 por ciento de todos los refugiados sirios en el Líbano requiere hoy con urgencia ayuda alimentaria, nutricional y para los medios de vida.

En Burundi y Haití, el 23 por ciento y 19 por ciento de la población están en los niveles 3 o 4 de la CIF, respectivamente, mientras que en la República Centroafricana, el 50 por ciento de la población está en el nivel 3 de la CIF 3 o en peor situación.

Las estimaciones más recientes sugieren que aproximadamente la mitad de los pobres del mundo viven actualmente en países caracterizados por conflictos y violencia.

Las personas que viven en estos lugares pueden tener hasta tres veces más probabilidades de estar subalimentadas que las que viven en zonas más estables.

Los países en situación de post-conflicto con elevada inseguridad alimentaria son 40% más propensos a recaer en un conflicto en un intervalo de tiempo de 10 años, si no se combaten los altos niveles de hambre.