La falta de ejercicio cuesta al mundo 67,500 mdd al año

Los problemas de salud causados por la falta de ejercicio físico costaron al mundo unos 67,500 millones de dólares en 2013, revela un estudio publicado este jueves en la revista especializada The Lancet.

El informe se basa en datos recabados en 142 países, que representan el 93 por ciento de la población mundial.

El reporte indica que el costo total incluye 53,800 millones de dólares en gastos de salud y 13,700 millones en pérdida de productividad.

Sin embargo, la cifra probablemente sea una evaluación mínima, dado que sus autores sólo tomaron en cuenta el costo de cinco enfermedades asociadas con el estilo de vida sedentario: enfermedades cardíacas, accidentes vasculares cerebrales, diabetes de tipo 2, cáncer de mama y de colon.

Además de la enfermedad y la muerte prematura, “la inactividad física tiene un impacto económico negativo sustancial”, concluye el informe, el primero en su tipo-

Se precisa que el costo fue estimado en “dólares internacionales” equivalentes a lo que se puede adquirir con un dólar en Estados Unidos en el año en que realizó el estudio.

Del total de las pérdidas, 31,200 millones corresponden al rubro fiscal por costos de salud, 12,900 millones al sector privado y 9700 millones en gastos directos individuales de salud.

El impacto para los países ricos fue más elevado en términos monetarios, mientras que para los países de ingresos menores y medianos fue más elevado si se mide en términos de salud y muerte prematura.

“Por lo general, las necesidades de los países pobres en materia de salud no están cubiertas a causa de un menor desarrollo de sus sistemas de salud”, dijo Melody Ding, de la Universidad de Sydney, que dirigió el estudio.

La gente que permanece sentada 8 horas pero aquella que practica una actividad física tiene un riesgo de morir prematuramente mucho menor comparado con los que están sentados menos tiempo pero no hacen ejercicio en otro momento del día.

Eso sugiere que la actividad física es importante, cualquiera sea la cantidad de horas que uno permanezca sentado.

“Nuestro mensaje es positivo: se puede reducir o incluso eliminar esos riesgos si somos lo suficientemente activos”, dijo Ulf Ekelund, de la Escuela Noruega de Ciencias del Deporte.