Brasileños creen que los Juegos Olímpicos perjudicarán al país

Ya mucho se ha dicho que los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro no son para latinoamericanos, pues de entre los 500 mil turistas que esperan, los que tendrán menos presencia serán los hispanohablantes del continente. Además, entre la inseguridad, las huelgas de los policías, los problemas en el metro y la violencia del país, la mayoría de los brasileños opinan que más allá de la derrama económica que se pueda generar, el evento perjudicará al país.

A poco más de una semana del inicio del evento deportivo, una encuesta realizada por el instituto Ibope reveló que 60 por ciento de los brasileños piensa que Río 2016 generará más pérdidas que ganancias para el país, mientras que el 32 por ciento piensa lo contrario. El estudio fue publicado en la edición del miércoles 27 de julio del diario O Estado de S. Paulo.

Luego del Mundial de Futbol en 2014, fecha en que los brasileños vivieron algo similar, aprendieron la lección. En aquel entonces eran más optimistas, pues a la misma pregunta, el 43 por ciento de los encuestados respondió el evento de futbol traería más beneficios que perjuicios.

“La gente está preocupada por la imagen del país en el extranjero. En el (Mundial de Fútbol), si la logística no hubiera funcionado y Brasil hubiera sido campeón, las cosas habrían estado bien. Pero no es así con los Juegos Olímpicos”, dijo a O Estado de S. Paulo Marcia Cavallari, presidenta ejecutiva de Ibope. “En los Juegos Olímpicos se trata más bien de la integración, la unidad y la hermandad”. La gente considera la organización del evento más importante que los resultados deportivos, dijo.

La seguridad es un tema preocupante para la imagen de Brasil. Se desplegará a 85,000 soldados y oficiales, aproximadamente el doble de efectivos que en Londres 2012. Además preocupan las frecuentes balaceras cerca de los estadios y en las vías de acceso a esas instalaciones: en este 2016 ya van 76 personas heridas por balas perdidas; 21 de ellos murieron.

Igualmente, la Villa Olímpica ha dado de qué hablar. No superó la prueba de su inauguración oficial, empañada por el rechazo de la delegación australiana al entrar en unas instalaciones que consideran inseguras y que los organizadores tratan ahora de arreglar a contrarreloj.

La encuesta de Ibope se aplicó a 2,002 ciudadanos de Brasil entre el 14 y el 18 de julio.