Avión Impulse 2 logra dar la vuelta al mundo sin combustible

Esta aeronave partió del mismo punto el 9
de marzo de 2015, con el objetivo de trasmitir el mensaje de que las
tecnologías limpias pueden lograr lo impensable, como publicó Bernard Piccard
en su Twitter.

Piccard es un médico suizo de 58 años, hijo
y nieto de una familia de científicos y aventureros. Su abuelo fue el primer
hombre en llegar a la estratósfera y su padre el primero en alcanzar el punto
mas profundo de los océanos.

Esta gran aventura estuvo encabezada por
Piccard y por el piloto suizo André Borschberg, de 63 años. Juntos, alternando,
fueron los encargados de pilotear el avión.

Con un peso de tonelada y media, el ancho de
un Boeing 747, Solar Impulse 2 vuela gracias a unas baterías que almacenan la
energía solar captada por unas 17,000 células fotovoltaicas en sus alas y en el
dorso de su fuselaje. Vuela a un poco menos de 50 km/h, aunque puede duplicar
su velocidad cuando está expuesto al Sol plenamente.

En su vuelta mundo el avión hizo escala en
Mascate (Omán), Ahmedabad y Benarés, (India), Mandalay (Birmania), Chongqing y
Nankin, (China), luego en Nagoya (Japón) y Hawái (EU), donde efectuó una escala
técnica imprevista de varios meses.

De allí siguió hasta San Franciso y atravesó
América del Norte haciendo en escala en Phoenix, Tulsa, Dayton, Lehigh Valley y
Nueva York.

La travesía del Pacífico, en dos etapas,
era la parte más peligrosa por la gran distancia de los puntos de aterrizaje en
caso de problema.

En el transcurso de la primera parte de
esta gran travesía oceánica, entre Nagoya y Hawái, Borschberg pilotó cinco días
y cinco noches para recorrer 8,924 km.

“Quisiera que recuerden algo: más que
un logro de la aviación, Solar Impulse 2 es un logro en la historia de la
energía. Hay soluciones. Hay tecnologías. No aceptemos que el mundo sea
contaminado sólo porque la gente tiene miedo de pensar de otra forma” dijo
Piccard, quien esperaba el aterrizaje en Abu Dabi.