El millonario Donald Trump aceptó este jueves la investidura del partido Republicano a la presidencia de Estados Unidos, prometiendo derrotar a la demócrata Hillary Clinton en los comicios de noviembre.
“Con humildad y agradecimiento acepto la candidatura para la presidencia de Estados Unidos”, exclamó Trump, recibido con vítores y una ovación de pie en Cleveland, donde los republicanos culminan cuatro días de convención partidista.
“Juntos, llevaremos nuestro partido de regreso a la Casa Blanca”, añadió en su discurso, que era visto por millones de televidentes.
“Tengo un mensaje para ustedes: el crimen y la violencia que hoy aflige a nuestra nación pronto acabarán”, afirmó Trump, asegurando que, de ganar las elecciones, en su primer día en la Casa Blanca, el 20 de enero de 2017, “la seguridad será restaurada”.
Su discurso coronó el increíble ascenso a la cumbre del ‘Gran Old Party’ de un neófito de la política, quien con crudeza y estridencia supo mejor que nadie interpretar la desesperación de los perdedores de la globalización y canalizar su rabia hacia las clases dirigentes.
Trump culpó a Clinton del surgimiento del grupo yihadista Estado Islámico y por cosechar el caos en Egipto, Irak, Siria y Libia.
“Este es el legado de Hillary Clinton: muerte, destrucción, terrorismo y debilidad”, afirmó.
Clinton y Trump marchan cabeza a cabeza, según un promedio de sondeos nacionales, que da a la exsecretaria de Estado del presidente Barack Obama el 44 por ciento de las intenciones de voto contra 41 por ciento para el magnate inmobiliario.