Los nuevos dirigentes de los partidos de la Revolución Democrática (PRD), Alejandra Barrales, y del Revolucionario Institucional (PRI), Enrique Ochoa Reza, presentaron esta semana sus declaraciones patrimoniales, de intereses y fiscales en la plataforma 3de3, en las que destacan propiedades millonarias y distintas compras al contado.
Ambos líderes llegan a sus partidos tras los resultados del pasado proceso electoral. En el caso del PRI representaron una derrota histórica en estados que el partido tricolor había dominado siempre. En el del sol azteca, un proceso sin ningún triunfo, salvo en las entidades en las que fue en alianza con el Partido Acción Nacional (PAN), Veracruz y Quintana Roo.
Barrales y Ochoa se colocan enfrente de sus partidos precisamente en un contexto donde los actos de corrupción fueron castigados por el electorado. Por ello los dirigentes partidistas dieron a conocer a la opinión pública sus ingresos anuales y su patrimonio.
Enrique Ochoa Reza reportó 3 millones 509 mil 539 pesos de ingresos anuales, de los cuales 2 millones 52 mil 478 son de su sueldo como director de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y 1 millón 442 702 pesos por actividad industrial, empresarial o comercial, 2964 pesos por actividad financiera y 11 395 por servicios profesionales.
Alejandra Barrales, por su parte, reportó ingresos por 12 millones 430 mil 671 en 2015, de los cuales 1 millón 43 mil 660 pesos fueron por su salario como senadora y titular de la Secretaría de Educación de la Ciudad de México; 1 millón 331 mil 324 por actividad financiera y 9 millones 667 687 por otras actividades que se refieran a ingresos por arrendamientos, regalías, sorteos, concursos, donaciones, entre otros.
Ochoa Reza reportó además tres bienes inmuebles: un terrero en Michoacán, Morelia de 3 millones 371 mil 688 pesos; un departamento en La Paz, Baja California Sur de 9 millones 708 mil 552 pesos; y una casa en la Ciudad de México por 6 millones 900 mil pesos.
El dirigente priista informó sobre la compra de 50 automóviles de la marca Nissan, todos comprados al contado. En una declaración anterior publicada en la página web de Presidencia, Ochoa Reza informó ser dueño de una flotilla de taxis. También reportó tener obras de arte, al menos cuatro de ellas con un valor superior a los 100 mil pesos, las cuales fueron adquiridas al contado; y otras siete con un valor mayor a 200 mil pesos.
En el caso de Alejandra Barrales reportó la propiedad de un departamento de 1 millón 300 mil pesos adquirido al contado en la Ciudad de México, donde además tiene una casa con un valor de 13 millones 300 mil pesos, que adquirió a crédito en 2014.
La dirigente de izquierda también dio cuenta de un departamento en Acapulco, Guerrero, con un valor de 8 millones 123 mil pesos que consiguió a crédito; y de un terreno en el Estado de México con un valor de 2 millones de pesos el cual le fue donado.
También le fue donado, en 2013, un auto General Motors de 220 mil pesos, el cual posee junto a un automóvil Mercedes Benz con un costo de 533 mil 900 pesos que adquirió al contado.
Barrales tiene tres cuentas bancarias en BBVA Bancomer; una de entre 100 mil y 500 mil pesos, otra menor o igual a 500 mil y otra menor o igual a 100 mil pesos. Además tiene una inversión en Albama Transportes S.A de CV menor o igual a 500 mil pesos.
“Con la publicación de sus #3de3, los líderes de estos partidos políticos dan continuidad a esta práctica [de transparencia] y envían un mensaje al interior de las organizaciones que presiden para que funcionarios, legisladores, militantes y aspirantes a próximas candidaturas respondan a la expectativa y exigencia de la ciudadanía”, refirió el Instituto Mexicano para Competitividad (IMCO) una organización promotora de la iniciativa 3de3.
El IMCO indicó que como líderes de organizaciones políticas que reciben y administran recursos públicos, los presidentes de los partidos deben asegurar que la transparencia, la rendición de cuentas y el compromiso contra la corrupción comience desde el interior de sus estructuras.