Las poblaciones afrodescendientes e indígenas en los países de América, que representan el 40 por ciento de la población del continente, viven en situación de pobreza o de pobreza extrema, alertó el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro.
Almagro precisó durante la inauguración de la III Reunión de ministros y altas autoridades de Desarrollo (Remdes) que se celebra en Asunción, Paraguay, que el 90 por ciento de los 150 millones de afrodescendientes son los que viven en situación de pobreza y pobreza extrema.
“En muchos casos no gozan del acceso universal a los servicios de salud, educación, vivienda y agua potable”, dijo Almagro. El alto funcionario invitó a los participantes en Asunción a darle especial atención al tema durante el seminario que finalizará el jueves.
Los afrodescendientes representan el 30 por ciento de la población de América Latina y el Caribe.
Almagro dijo que los 50 millones de indígenas que viven en América, el 10 por ciento de la población total de la región, “se enfrentan a una situación similar de exclusión y discriminación”
“A pesar de los beneficios que se han alcanzado durante la última década, no se han distribuido equitativamente ni han protegido los derechos de los pueblos indígenas”, indicó el secretario general de la OEA.
Almagro dijo que aún existen brechas de acceso al trabajo “decente” y crecimiento económico, a la educación de calidad, al servicio de salud y a la Justicia, lo cual “separa a los hogares indígenas de los no indígenas”.
“La persistencia de los altos niveles de desigualdad representa uno de los mayores desafíos al desarrollo, a la gobernabilidad democrática y a la seguridad de los países de la región”, dijo Almagro.
En ese sentido, indicó que la prioridad de los gobiernos “debe ser mejorar las condiciones de vida de estas poblaciones vulnerables” y avanzar hacia su plena inclusión “en materia de derechos civiles y públicos”.
“La inclusión social es beneficiosa para el crecimiento económico. Crecimiento e inclusión deben ir de la mano”, aseveró.
El secretario general dijo que “no se puede ignorar las cifras de la Cepal que señalan que 167 millones de personas viven en situación de pobreza y, de éstas, 71 millones se encuentran en situación de pobreza extrema”.
La pobreza “en el fondo es la escasez de oportunidades, de derechos, que contribuye a que la gente no pueda emerger”, enfatizó Almagro.
Admitió que cada uno de los países miembros de la OEA ha hecho avances en el diseño de soluciones para reducir la pobreza y agregó que la mejor política social es un trabajo digno y estable.