Evidencia caso Calvillo falta de controles sanitarios

Evidencia
caso Calvillo falta de controles sanitarios

Jennifer
González

La mortandad de vacas de engorda por consumo de
pollinaza en Calvillo, además de ser la peor desde 1950 en Aguascalientes,
reflejó la falta de controles sanitarios y ha sembrado dudas sobre el actuar de
instancias gubernamentales.

Entre abril y junio pasados, asociaciones
ganaderas de Aguascalientes reportaron la muerte de 2,000 bovinos que habían
ingerido pollinaza contaminada en la capital y Calvillo, comprada a la empresa
Agropecuaria El Becerro. Cuando el problema estaba en su climax, a mediados de
junio, el líder de la Unión Ganadera Regional Hidrocálida (UGRH) José de Jesús
Guzmán se refirió a él como la peor crisis de mortandad registrada en el estado
desde 1955.

El ayuntamiento de Calvillo incluso habilitó dos
fosas adicionales a la del rastro municipal para enterrar los restos de
animales caídos en ranchos ubicados en las zonas serranas del municipio.

Pero el 29 de junio, el delegado de la Secretaría
de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación (Sagarpa), Ernesto de Lucas
Palacios, informó que la dependencia y el Fondo de Aseguramiento de la Confederación
Ganadera Mexicana solo había verificado la muerte de 605 animales y puso en
duda la existencia del resto de los animales reportados muertos en las semanas
previas, aun cuando él mismo había actualizado cifras.

“Le solicitamos al Fondo de Aseguramiento que
hiciera un esfuerzo, junto con los médicos del Comité y del gobierno del estado
(…) por ir a verificar que existe el cadáver y que se quemó o se hizo lo
necesario (…) Eso nos dio una idea de que también hubo muchos productores
que, viendo esta situación, se anotaron en esa lista”, explicó.