Deberían instituciones fortalecer a las personas para disminuir suicidios

La apuesta para disminuir el
índice de suicidios debe ser el fortalecimiento de la persona para afrontar los
problemas y preocupaciones a los que está expuesta dentro de la sociedad, donde
todas las instituciones gubernamentales, religiosas, la familia, los amigos,
cualquier tipo de grupo social juegan un papel muy importante, dijo en
entrevista la socióloga Georgina Rodríguez Gallardo autora del libro Suicidio:
Un enfoque para su análisis, publicado en el 2013.

“En lugar de buscar que la
persona no atente contra su vida porque eso es lo que se está haciendo, se está
tratando a las personas en prevención del suicidio que la persona que intenta
suicidarse no lo haga, lo que se debe hacer es trabajar con la persona en el
fortalecimiento de su deseo de vivir, porque lo otro no nos ha dado resultado”.

A nivel mundial la tendencia del
suicidio va al alza y aunque en México todavía se trabaja con programas
preventivos de contención, en otros países ya están optando por otras
estrategias vinculadas con fortalecer el amor a la vida de las personas porque
han comprobado que las acciones realizadas anteriormente no tenían ningún efecto
real.

En Aguascalientes ya se está
empezando a apostar por acciones encaminadas hacia este fin, sin embargo, se
requiere que las instituciones de manera generalizada se comprometan con este
tipo de acciones para tener un efecto más contundente.

Si bien el ideal no es que las
instituciones mantengan bajo control a las personas, es indispensable que como
parte del proceso de conquista de las libertades se provea de las herramientas
necesarias para afrontar la vida propia con todo lo que eso implica sin que el
suicidio aparezca como una alternativa de solución ante los problemas.

Como ejemplo de la importancia de
las tradiciones y la integración Rodríguez Gallardo habló de los grupos indígenas
que tienen menos incidencia de suicidio.

“Sus lazos o su ordenamiento son
mucho más rígidos…son grupos comunitarios más cerrados, más tradicionales que
tienen menor incidencia de suicidios”.

En su libro a través de datos y
ejemplos ella buscó descartar ciertas tendencias que se han querido plantear
como factores determinantes del suicidio, como la depresión, la situación
económica, los problemas emocionales y familiares, los cuales sin duda están
involucrados sin embargo no es lo que finalmente orilla a una persona a
quitarse la vida.

“Simplemente por estadística no
puede ser la depresión porque si manejamos lo que es la incidencia de la
depresión a nivel nacional, mundial y estatal, es muy alta, sin embargo, la
población que padece depresión no (todos) se está suicidando”.