Uno de los principales problemas que aqueja a la población mexicana es el de la inseguridad. Agravada a raíz de la disputa entre grupos criminales y las fuerzas de seguridad, esta problemática ha llevado a un grueso de la población a percibir a su ciudad como insegura.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) revela precisamente este día en su Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) que 7 de cada 10 mexicanos no considera segura su ciudad, un nivel similar al reportado por este organismo público en su medición de hace un año.
Las ciudades más inseguras fueron: Villahermosa, en Tabasco, donde la percepción de inseguridad llegó a un 95 por ciento, seguida de Coatzacoalcos, en Veracruz, con un 94 por ciento, Acapulco de Juárez, en Guerrero, con 93.5 por cienro, la región Oriente de la Ciudad de México, conformada por Iztapalapa, Milpa Alta, Tláhuac y Xochimilco, con un 91.2 por ciento y Chilpancingo de los Bravo, también en Guerrero con un 88.6 por ciento.
“La sensación de inseguridad por temor al delito y las expectativas que tiene la población sobre la seguridad pública se generan por la influencia de diversos factores, como la atestiguación de conductas delictivas o antisociales que ocurren en el entorno donde se desenvuelve la población. Así mismo, el temor al delito puede hacer cambiar las rutinas o hábitos de la población, así como la percepción que se tiene sobre el desempeño de la policía”, indica el estudio.
El 65.6 por ciento de las personas consultadas consideró que en los próximos 12 meses la situación de delincuencia seguirá igual de mal o empeorará.
La ENSU reveló además que la proporción de la población que mencionó haber visto o escuchado conductas delictivas o antisociales en los alrededores de su vivienda, fue de un 65 por ciento que presenció consumo de alcohol en las calles, de un 61.9 por ciento quien atestiguó robos o asaltos, de un 54.6 por ciento que supo de vandalismo, un 38.3 por ciento de venta o consumo de drogas, un 37 por ciento de bandas violentas o pandillerismo y un 29.5 por ciento de disparos frecuentes con armas.
Los mismos datos muestran que mientras se presentó una disminución de 5.6 puntos porcentuales en cuanto a la atestiguación de consumo de alcohol en las calles respecto a junio de 2015, en los casos de disparos frecuentes con armas, y bandas violentas o pandillerismo se observaron aumentos de 8.3 y 3.5 puntos porcentuales, respectivamente.
En lo referente a la percepción de seguridad en espacios físicos específicos, la ENSU encontró que el 78.6 por ciento de la población mexicana adulta manifestó sentirse insegura en los cajeros automáticos, el 71.3 por ciento en el transporte público, el 66 por ciento en el banco y el 62 por ciento en las calles que habitualmente usa.
En cuanto a los problemas más importantes para los mexicanos se identificó a los “baches en calles y avenidas” con un 80.1 por ciento de las respuestas, seguido de robos, extorsiones, secuestros y fraudes con un 65 por ciento.
El estudio también abordó el cambio de hábitos a causa de la situación de inseguridad. Los datos revelaron que un 61.4 por ciento de los mexicanos que viven en ciudades modificó sus hábitos respecto a “llevar cosas de valor como joyas, dinero o tarjetas de crédito” por temor a sufrir algún delito.
Las mismas cifras indican que un 55.6 por ciento reconoció haber cambiado hábitos respecto a “permitir que sus hijos menores salgan de su vivienda”; 49.3 por ciento cambió rutinas en cuanto a “caminar por los alrededores de su vivienda, pasadas las ocho de la noche” y 31.4 por ciento cambió rutinas relacionadas con “visitar parientes o amigos”.
En cuanto al desempeño de las autoridades, el porcentaje de los mexicanos mayores de edad que consideró al gobierno de su ciudad como “muy o algo efectivo” para resolver los problemas más importantes, fue de 21.5 por ciento a nivel nacional.