El presidente Nicolás Maduro pidió este martes durante el discurso del día de la Independencia aumentar el poder militar en Venezuela al tiempo que arremetió contra Henry Ramos Allup, presidente de la Asamblea, quien lo acusa de sustentar a un gobierno que viola la Constitución y de ponerse por encima de los civiles.
Nicolás Maduro defendió la necesidad de “un poder militar cada vez más grande” para librar una “guerra no convencional” en Venezuela, refiriéndose en esos términos a lo que denuncia como un boicot a la economía para derrocarlo, del cual culpa a la oposición y a sectores de Estados Unidos.
“El poder militar tiene que seguir incrementándose”, subrayó Maduro tras el habitual desfile de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) en el Paseo Los Próceres, en Caracas, donde miles de efectivos de los cuerpos militares marcharon frente al gobernante.
Además de pedir un aumento del poderío militar, Maduro arremetió contra el opositor Henry Ramos. “No te metas con los soldados, no te metas con los sargentos, no te metas con los capitanes. Métete conmigo, que soy el comandante en jefe de esta Fuerza Armada. ¡Cobarde!”, le dijo.
Además de criticar a los jefes militares, el legislador alertó en los últimos días que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) tiene lista una sentencia para frenar el referendo.
Según Ramos Allup, en “cualquier momento” el TSJ -al que llama bufete jurídico del gobierno- ordenará volver a recoger las firmas necesarias para activar la consulta.
Nicolás Maduro presentó el pasado 13 de junio ante el TSJ una demanda por fraude en la recolección de las rúbricas. En tanto, dirigentes chavistas han interpuesto denuncias ante la Fiscalía por usurpación de identidad en ese trámite.
La coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) exige al Consejo Nacional Electoral (CNE) que la consulta se celebre este año y, si Maduro pierde, convocar a elecciones.
Si el referendo tiene lugar después del 10 de enero de 2017, Maduro podrá designar a su sucesor.
El CNE deberá anunciar el 26 de julio si la MUD logró validar 200,000 firmas para pedir el revocatorio, que según Maduro es imposible realizar en 2016.
Rompiendo con la tradición, el presidente dejó de asistir a la sesión especial que cada año realiza la Asamblea con motivo de la fiesta nacional.
“A los diputados nos respaldan los votos del pueblo, y al régimen lo respaldan las bayonetas”, expresó Ramos Allup, para quien esta situación demuestra que en Venezuela “hay una grave alteración del orden democrático”.
El jefe legislativo sostuvo que, “así se tape los oídos”, Maduro “tendrá que escuchar lo que es un clamor de Venezuela” en cuanto a un cambio de gobierno.
Con una baja popularidad, el jefe de Estado afronta una crisis económica agravada por la caída del ingreso petrolero.
Esto se refleja en la escasez de 80 por ciento de los alimentos básicos y las medicinas, y la inflación más alta del mundo, de 180.9 por ciento en 2015 y proyectada en 720 por ciento por el FMI para 2016.