Maestros de México mantenían este martes los bloqueos carreteros en el estado de Oaxaca para protestar contra una reforma educativa y por las víctimas que dejaron recientes enfrentamientos con la policía, pese a que el gobierno aseguró el viernes pasado que no toleraría más cortes viales.
La carretera que conduce al pueblo de Nochixtlán, epicentro de los enfrentamientos en junio, estaba completamente bloqueada con barricadas hechas de arena, rocas y defensas metálicas, mientras cientos de maestros disidentes hacían guardia bajo el intenso sol para impedir el paso de vehículos.
“Estamos a la expectativa, en cualquier momento podrían llegar” los policías a desalojar los bloqueos, dijo Rigoberto Escamilla, líder de una sección magisterial que agrupa a unos 10,000 docentes.
En tanto, decenas de camiones contenedores, algunos cargados de mercancía, se acumulaban frente al bloqueo que los maestros planean sostener hasta el miércoles.
“En cuanto llegamos nos interceptan y aquí tenemos que esperar hasta que ellos decidan que podemos pasar. Si no les hacemos caso nos queman el vehículo”, dijo de su lado un furioso camionero que transportaba equipo de audio desde Ciudad de México y prefirió el anonimato por seguridad.
En estos hechos, en los que -según la versión oficial- policías y radicales ajenos al movimiento magisterial dispararon armas de fuego, murieron ocho personas y más de 100 resultaron heridas. Hasta ahora, las autoridades no han esclarecido si los muertos recibieron balas policiales.
Otros dos hombres -entre ellos un reportero gráfico que captó imágenes de saqueos ocurridos en el marco de las protestas- fueron ultimados a balazos ese mismo día por desconocidos en Juchitán, también en Oaxaca.
Desde entonces, los bloqueos se han mantenido, algunos de manera intermitente, en varios puntos de Oaxaca y en los vecinos estados de Guerrero y Chiapas.
Diálogo a “cuentagotas”
Sin embargo, los maestros se mantienen firmes en su postura.
“Se están intensificando las acciones de protesta. De nada les va a servir 10,000 o 20,000 policías. Los que sean, no les va a alcanzar. La gente aquí se enardece”, dijo Escamilla, para quien “esto ya es una manifestación del pueblo, no solo del magisterio”.
Los maestros radicales no aceptan la reforma por considerar que no contempla las particularidades del trabajo docente en zonas rurales y que acaba con sus derechos laborales.
De su lado, el gobierno ha reiterado que no dará marcha atrás en su reforma, que contempla evaluaciones a los docentes.