Tortura y carencia, constante en penales: reporte CDHEH

Desde tortura hasta carencia de medicamentos para atender sus males enfrentan los internos del sistema penitenciario de la entidad, según un reporte de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo (CDHEH).

De acuerdo con el recuento de tres años, los atentados contra los derechos humanos de los presos se incrementan pese a las denuncias públicas y recomendaciones del organismo público autónomo.
En 2015 las quejas en penales se incrementaron respecto a las recibidas un año antes, lo que muestra el recrudecimiento de las condiciones desfavorables.
Según la CDHEH, siete de ellas fueron asentadas por violaciones a los derechos de los reclusos; seis por el uso indebido de la función pública; dos por lesiones cometidas por el personal, imposiciones de castigos, abusos, entre otros.
Aunque durante 2014 reportaron menos denuncias, cuatro fueron turnadas por lesiones. Los casos de tortura por parte del personal penitenciario se encuentran documentadas desde años anteriores.
Una vez que la CDHEH cuenta con la queja, manda “oficios mediante el cual se les solicita a los centros penitenciarios y las cárceles distritales envíen a la comisión evidencias del cumplimiento de las diversas observaciones que se realizaron”.
Según el organismo público, “en todos los centros penitenciarios y en las cárceles distritales se les proporcionan alimentos a los internos tres veces el día”, pero señala que no necesariamente miden cuantitativamente y cualitativamente las porciones. Ellos sólo observan “las condiciones en las que se encuentran el área de cocinas, cómo y con qué están equipadas”.
En este recuento, la comisión informa que el Cereso de Pachuca tiene la mayor población penitenciaria y reincidencia de actos fuera de la ley por parte de los empleados y funcionarios del gobierno de la entidad.
Los penales de Tizayuca y Tulancingo acumulan la mayoría de las quejas, que al ser valoradas por los visitadores exponen los riesgos que tienen los reclusos.