Irak rindió homenaje este lunes a las más de 200 personas que perdieron la vida el domingo en un atentado del Estado Islámico perpetrado en Bagdad.
Se trata de uno de los ataques más graves en la historia de Irak, un país castigado desde hace años por atentados contra lugares muy frecuentados, como centros comerciales, mercados o mezquitas.
El atentado de ayer, realizado por un kamikaze del Estado Islámico que hizo estallar un coche bomba en una calle del barrio comercial de Karrada, mostró la incapacidad de las autoridades de instaurar medidas de seguridad eficaces.
El ataque también demostró que el EI es capaz de cometer acciones devastadoras en pleno centro de Bagdad a pesar de las derrotas militares en Irak que ha sufrido en los últimos meses.
El primer ministro Al Abadi, criticado por ser incapaz de proteger a los civiles, anunció el domingo la modificación de medidas de seguridad, entre ellas la retirada de los detectores de explosivos considerados ineficaces.
También ordenó al ministerio del Interior que acelere el despliegue de un dispositivo para inspeccionar vehículos en todas las entradas de Bagdad, por donde cada día pasan miles de camiones y coches particulares.
La zona donde ocurrió el estallido estaba llena de gente que hacía sus compras para la fiesta que marca el final del ramadán, el mes de ayuno musulmán.
Las cifras oficiales refieren que más de 200 personas resultaron heridas. El balance se agravó porque la explosión provocó incendios en edificios y comercios cercanos.
El Estado Islámico indicó en un comunicado que un kamikaze iraquí atacó a los chiitas, la comunidad musulmana mayoritaria enIraky considerada como hereje por los radicales sunitas.
Husein Alí, un ex soldado de 24 años, explicó a la agencia AFP que en el atentado murieron seis empleados de una tienda que pertenece a su familia.
“Voy a volver al campo de batalla. Al menos allí sé quién es el enemigo y puedo combatirlo. Pero aquí no sé contra quién tengo que luchar”, dijo.
El domingo los habitantes de Bagdad demostraron su cólera lanzando piedras al convoy de Al Abadi, que dijo comprender los “sentimientos de emoción” y de “tristeza y rabia”.
El atentado de Bagdad ha sido condenado por numerosos responsables extranjeros, entre ellos el enviado de la ONU enIrak, Jan Kubich, que lo calificó de “acto cobarde y odioso de proporciones sin precedente”.
El ataque “no hace sino reforzar nuestra determinación de apoyar a las fuerzas de seguridad iraquíes”, dijo por su parte el portavoz del Consejo Nacional de Seguridad estadounidense, Ned Price.
Estados Unidos lidera la coalición internacional que cada día lleva a cabo ataques aéreos contra posiciones del EI. Esta ofensiva ha permitido a las fuerzas iraquíes retomar parte de los territorios perdidos en 2014 y progresar hacia Mosul, la segunda ciudad del país y último gran bastión del EI.