Ganhuyag Chuluun Hutagt, el ex viceprimer ministro de finanzas de Mongolia, no cuenta con una dirección postal en su casa de la capital, Ulaanbaatar. Él recibe su correspondencia personal en su lugar de trabajo, el edificio Ard Holdings, que tampoco tiene una dirección postal, pero es grande y lo suficientemente prominente como para que los empleados postales sepan dónde está. Esto es muy común en Mongolia, donde sólo un pequeño porcentaje de personas tienen una dirección postal, señala Hutagt, que actualmente es director ejecutivo de Ard Holdings, una empresa financiera con participación en Mongol Post, el servicio postal nacional con participación mayoritaria del estado.
Conforme Ulaanbaatar crece, muchas calles carecen de nombre y los edificios no tienen número. En las afueras de la ciudad, las personas viven en tiendas y en el resto del país, muchas de ellas viven al estilo nómada. “Evidentemente, los pastores no tienen una dirección”, señala Hutagt.
Pero eso podría cambiar muy pronto gracias a What3words, una empresa británica que ha encontrado una manera para que cada ubicación en la Tierra pueda ser señalada con precisión con tan sólo tres palabras. La empresa dividió al mundo en 57 billones de cuadrados de 3 por 3 metros y ha preasignado a cada uno de ellos una dirección única de tres palabras. Por ejemplo, la vía de acceso a la empresa en Londres es “index.home.raft”. En Nueva York la esquina suroeste de Central Park puede describirse como “cute.seated.joke”.
El cofundador y director ejecutivo de la empresa Chris Sheldrick afirma que el sistema es tan preciso como darle a alguien 16 dígitos de latitud y longitud. Sin embargo, las palabras son más fáciles de recordar y de transmitir a otras personas que los números. Todo el mundo, incluidos los océanos, está cubierto por 40 000 palabras en inglés.
Mongolia está integrando ahora el sistema en su red postal. Las direcciones de tres palabras estarán disponibles en el lenguaje mongol a partir de julio, y Sheldrick señala que esperan que “los primeros paquetes se entreguen en agosto”. Hutagt se muestra optimista con respecto a las posibilidades de mejorar las entregas postales e incluso de impulsar el negocio del comercio electrónico; después de todo, no se puede tener Amazon Prime sin un lugar donde entregar los paquetes.
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Publicado en cooperación con Newsweek / Published in cooperation with Newsweek