Colombia y la guerrilla FARC acordaron este jueves el alto al fuego bilateral tras medio siglo de conflicto armado, así como el desarme y la concentración de combatientes, además de convenir el mecanismo para refrendar el acuerdo final de paz.
Juan Manuel Santos y Timoleón Jiménez, en representación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), anunciaron desde La Habana, sede de los diálogos de paz, que sellaron “un acuerdo en los siguientes puntos”: cese al fuego y entrega de armas, garantías de seguridad para los rebeldes y refrendación del pacto final, según los términos que imponga la Corte Constitucional.
La Organización de Naciones Unidas (ONU) recibirá la totalidad de las armas de las FARC, tras su despojo, para su destrucción y la construcción con ellas de tres monumentos.
LA “ONU recibe la totalidad del armamento de las FARC-EP para destinarlo a la construcción de 3 monumentos, acordados entre el Gobierno Nacional y las FARC-EP”, señaló el acuerdo suscrito en La Habana este jueves para un cese al fuego definitivo en Colombia.
Obama felicita a Colombia
Estados Unidos felicitó al gobierno colombiano por haber llegado a dicho acuerdo con la guerrilla de las FARC, abriendo finalmente la vía a una solución a un conflicto armado.
“A pesar de que se mantienen los desafíos en el momento en que ambas partes siguen negociando un acuerdo de paz definitivo, el anuncio de hoy representa un importante avance para poner fin al conflicto”, destacó Susan Rice, asesora en seguridad nacional del presidente Barack Obama.
Tras acuerdo de paz, “vendrá lo más delicado”: Unasur
Lo más “delicado” y lo más “sustantivo” de la paz entre el gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC vendrá tras la firma del alto al fuego y desarme en La Habana, expresó el secretario de la Unasur, Ernesto Samper.
“A partir de este momento comenzará la parte más delicada, pero la parte más sustantiva del proceso de paz, que es el proceso de desmilitarización del conflicto que tiene que ver con la dejación de las armas, con la desmovilización y con la reinserción”, dijo Samper en rueda de prensa.
Agregó que el cese bilateral del fuego “es la antesala de la paz” y destacó que el acuerdo que el gobierno colombiano y las FARC se aprestan a suscribir en La Habana es uno de los “más fundamentales” dentro del proceso de paz, que ha sido respaldado por la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), cuya secretaría está en Quito.
En el marco de negociaciones que se iniciaron en 2012 en La Habana, el miércoles se anunció que gobierno y FARC habían concluido la discusión sobre el espinoso punto de la agenda que incluye el alto al fuego definitivo, la dejación de armas, el cese de hostilidades y las garantías de seguridad para los rebeldes.
“Sabemos que si todo esto se consolida habremos encontrado la paz que podríamos llamar negativa: la ausencia de un enfrentamiento armado. Pero todavía nos falta por construir la paz positiva, y es enseñar a Colombia y a los colombianos a convivir, a pesar de nuestras diferencias o gracias a nuestras diferencias, sin apelar a la solución de las mismas a través del conflicto armado”, manifestó Samper.
Enfatizó que el acuerdo global para la paz en Colombia fue posible porque “entendimos la importancia del diálogo como mecanismo para solución de las diferencias”.
“Nos demoramos 50 años los colombianos en entender que el camino para solucionar nuestras discrepancias, nuestras diferencias no era el del enfrentamiento armado sino el de la mesa de negociación”, señaló el secretario de la Unasur.
El exmandatario colombiano subrayó que “por no entender el mensaje de que la salida era política, nosotros hoy día tenemos la lamentable cantidad de siete millones de víctimas y 280.000 muertos que nos costó esta etapa”.