Los agentes acusados de amenazas y tortura contra la familia de Ana Itzel Escamilla Téllez, menor asesinada en 2014, acumulan 29 quejas por probables violaciones a derechos humanos. Detenciones ilegales, tratos inhumanos y crueles e incluso robo son las acusaciones que pesan sobre los comandantes.
De 2002 a la fecha, la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo (CDHEH) –que respondió a una solicitud de información (folio 0131816) dirigida por Criterio– tiene registro de 25 quejas iniciadas contra Jesús Castro Rojo, coordinador del Grupo Homicidios, de las cuales 11 se archivaron por no acreditarse violaciones, siete por falta de interés, cinco por propuesta de solución, una por desistimiento y una por incompetencia posterior. Asimismo, no se han emitido recomendaciones en su contra.
Al tercer día de la detención de Juan Carlos Escamilla Rodríguez por el supuesto delito de “ultrajes a la autoridad”, –aunque fue procesado por su presunta responsabilidad en la violación, muerte y sepultura clandestina de su hija Ana Itzel, confesión que, asegura, rindió bajo tortura de los elementos de la Coordinación de Investigación–, Castro Rojo le hizo otra advertencia a Janeth Téllez Islas, madre de Ana Itzel, para que no insistiera en el caso.
—Usted no entiende, señora, ¿o qué, se cree muy valiente? —, le reprochó el comandante en el estacionamiento de la PGJEH, mientras bajaba de un automóvil blanco sin rótulos de la corporación, relató Téllez Islas.
—Sí, me creo muy valiente—, narró la mujer, que recién se había enterado del traslado de su esposo al Centro de Readaptación Social (Cereso) de Actopan, donde permanecería 720 días, acusado del homicidio de su hija, hasta su liberación el pasado 15 de junio por falta de pruebas.
—No entiende que se la va a cargar la chingada—, amenazó Rojo, contra quien, de acuerdo con información que proporcionó a la CDHEH, que proviene del sistema de quejas y orientaciones con el que cuenta este organismo, recurren acusaciones de tortura y detenciones ilegales.
—No tengo miedo. Mi hija está muerta y si eso pasa la voy a alcanzar—, respondió la señora, quien, al narrar, aunque la voz se le quiebra, insiste en que seguirá “luchando por la verdad porque no perdí a un animal, perdí a mi hija”. El caso, tras la liberación de quien las autoridades dijeron era el “autor intelectual y material del feminicidio”, está impune.
Entre las quejas contra el coordinador del Grupo Homicidios está la TA-0208-15 por presunto robo, debido a que el 3 de febrero de 2015 ingresó junto con cuatro agentes más a una vivienda de la que, acusan los agraviados, extrajeron 40 mil pesos y diversos documentos. El asunto se cerró por una propuesta de solución.
De 2002 a la fecha se han iniciado cuatro quejas contra Valentín Eduardo Vázquez Baños, primer comandante de la Coordinación de Investigación, de las cuales una se archivó por falta de interés y dos por propuesta de solución. Se emitió la recomendación R-VGJ-0010-13 por tortura contra una persona que tuvo lesiones en el ojo y en la clavícula derecha a consecuencia de los golpes que, denunció, le propinaron para se declarara culpable de ser “halcón” de Los Zetas.
La CDHEH acreditó el proceder ilegal de los acusados y pidió la intervención del secretario de Seguridad Pública, Alfredo Ahedo Mayorga.
Responsabilizan a comandantes
A dos años del crimen, aunque su esposo fue absuelto del asesinato de su hija, Janeth Téllez Islas, madre de Ana Itzel, dice temer por su vida y responsabiliza a los agentes Jesús Castro Rojo y Valentín Eduardo Vázquez de cualquier daño que ella o su familia pudieran sufrir.
Los comandantes, incluso, persuadieron a su hija Icsayori Téllez para que testificara contra su padre y asegurara que “las tocaba” y eran víctimas de acoso sexual, reveló.
A la hermana, en 2014 menor de edad, los comandantes la subían a los vehículos que utilizaban para intentar convencerla. Esta irregularidad ya fue observada por la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo (CDHEH), aseveró Janeth Islas.
Después del encarcelamiento, el hostigamiento y las amenazas no terminaron, asegura Téllez.
El juez Porfirio Austria Espinoza, quien estuvo al frente del caso, obtuvo el título de licenciado en Derecho en 1971, egresado de la UNAM. Él fue apercibido por “incurrir en una ilegal motivación al realizar el análisis” de las pruebas y determinar que Escamilla Rodríguez era el autor material del feminicidio, de acuerdo con un juez federal.
El 23 de noviembre de 2015, un grupo de casi 20 personas se manifestó en el juzgado segundo Penal de Tulancingo contra Austria Espinoza, a quien acusaron de aplicar sentencias “con opacidad, parcialidad y frecuentes (presuntos) actos de corrupción”.
LISTA DE QUEJAS VS AGENTE
Jesús Castro Rojo
Queja VGJ-2380-12.
Agentes de la Coordinación de Investigación registraron un domicilio en Zempoala y se llevaron detenida a una mujer a quien, un mes atrás, se le había practicado una cesárea. El menor de un mes, y otro de tres años, fueron resguardados por un tío.
Valentín Eduardo Vázquez
Recomendación R-VGJ-0010-13.
Participó en tortura contra un hombre detenido en plaza Juárez a quien forzaron declarar que era halcón de Los Zetas. Le tronaron la clavícula, relata el expediente de la CDHEH.