Volkswagen (VW) anunció el jueves que lanzará más de 30 modelos de coches eléctricos en los próximos diez años, buscando posicionarse como líder de los transportes ecológicos tras haberse visto involucrada en el escándalo de los coches diésel trucados.
La multinacional alemana precisó que prevé fabricar “de dos a tres millones” de “más de 30 modelos de coches totalmente eléctricos” y que estos deberían representar en 2025 “de un 20 a un 25 por ciento de las ventas mundiales del grupo”.
VW pretende “transformar su actividad principal en el sector automovilístico o, por decirlo de otro modo, hacer un realineamiento fundamental para prepararse a una nueva era de la movilidad”, declaró el presidente ejecutivo de la firma, Matthias Müller, al presentar “la nueva estrategia” del grupo.
VW se focalizará en “los segmentos más atractivos y de más rápido crecimiento del mercado”, agregó.
VW admitió el año pasado haber instalado en 11 millones de vehículos diésel un programa informático que mostraba que las emisiones de gases se ajustaban a las legislaciones vigentes, cuando en realidad contaminaban mucho más.

El expresidente de Volkswagen, Martin Winterkorn
FOTO: AFP
Nuevo escándalo
El expresidente de Volkswagen, Martin Winterkorn, será investigado como sospechoso de manipular el precio de las acciones en la bolsa tras el escándalo de los motores diésel trucados, informó la justicia alemana este lunes.
El Ministerio Fiscal de Brunswick, abrió una investigación por manipulación de las cotizaciones en el marco de las pesquisas “en el caso de las emisiones de Volkswagen” tras una denuncia del Bafin, el gendarme alemán de los mercados financieros, según un comunicado.
La “sospecha inicial apunta hacia dos antiguos miembros de la dirección del grupo VW”, entre ellos Winterkorn, precisó la justicia alemana, que aún se interroga sobre el momento elegido por el grupo Volkswagen para informar a los inversores de las consecuencias financieras del escándalo.
Volkswagen publicó el 22 de septiembre un comunicado en el que explicaba que tenía que hacer una provisión de unos 6.500 millones de euros en sus cuentas del tercer trimestre para hacer frente al escándalo de la manipulación de los datos de las emisiones contaminantes de sus motores diésel.